¿Tienes miedos? Si tu respuesta ha sido si, no debes dejar de leer este post

¿Tienes miedos? Si tu respuesta ha sido si, no debes dejar de leer este post

Distintas herramientas con las que cuentas para afrontarlos y reducir la angustia del día a día

El mundo de hoy ha llevado a la mayoría de nosotros a niveles de estrés nunca antes vividos por nuestra especie. No sólo por los niveles de angustia que podemos alcanzar –pues el estrés es hasta cierto punto, natural- sino la aparición de nuevos estresores antropogénicos (estímulos estresantes creados por el hombre) nunca antes enfrentados. Gracias a la civilización, pasamos de los peligros inmediatos de la selva, condiciones naturales de extremo calor y frío, bacterias y virus; a las deudas bancarias, las malas noticias de los medios impresos y electrónicos, polución e intoxicación a través de tantas comidas procesadas, entre muchos otros.

Estos cambios del nuevo mundo, así como produjeron inventos y novedades grandiosas, desarrollaron estas nuevas amenazas de una manera tan vertiginosa que el cuerpo humano no ha logrado generar las respuestas necesarias para apagar correctamente las alarmas, entrando en ciclos viciosos de estrés que disminuyen la calidad de vida.

Espera un momento, ¿Dijiste que el estrés es algo natural?

Si, el cuerpo humano genera respuestas de estrés de forma natural, para impulsar el movimiento y cambio ante situaciones que nos alejan de nuestro equilibrio interno. Lo ideal es que una alarma de estrés específica no se extienda por períodos prolongados, es decir, por un tiempo no mayor a 36 horas. Una vez sobrepasamos ese límite, la angustia y los malestares de la vida comienzan a asentarse. Y, como comenta Yoda, personaje muy recordado de la famosa saga ‘La Guerra de las Galaxias’: “El miedo es el camino hacia el lado oscuro; el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento”.

De esta manera, independientemente de la persona, cualquier malestar emocionalmente se enraíza en el miedo y, mientras más transcurra el tiempo, éste sólo se disfrazará de otras emociones y síntomas para evitar que lo descubras. Sin embargo, no llegas solo a este mundo, pues siempre existen varias alternativas para darse cuenta y trascender el sufrimiento que del miedo deviene. Tan sólo necesitas del primer deseo de empezar a hacer cambios y el Universo atraerá la solución.

¿Cómo empiezo si quiero sanar?

Para poder afrontar algún malestar, es primordial reconocer tus emociones, tus impedimentos, y en muchos casos, reconocer tu responsabilidad en los problemas, por más ajenos que éstos te parezcan. Esta responsabilidad puede ser en la causa y/o en la capacidad de hacer cambios. Cuando el malestar es fuerte, las emociones en estos descubrimientos pueden ser profundas, por eso es recomendable tener –además de las sanas amistades en la vida- la asistencia de profesionales capacitados para atender estos problemas. Entre ellos puedes encontrar médicos, psicólogos, terapeutas como en el caso de la terapia Gestalt, entre otras herramientas, de la mano de profesionales especializados.

La terapia Gestalt se enfoca en recuperar el poder de vivir en el aquí y ahora, de una manera sana, exitosa y de la mano con el reconocimiento de tus emociones. Asimismo, te puede brindar el entendimiento que toda aprehensión por la que puedas estar pasando siempre tiene una razón con un fin saludable.

¿Solamente con terapias se enfrentan los miedos?

Claro que no. Existen maneras de reducir la angustia del día a día. Cuando ejercitas tu cuerpo, automáticamente tu mente comienza a liberarse y a darse cuenta que no todo es tan grave como parece y además, cualquier problema nace con una solución. O de lo contrario, si no tiene solución, es porque no es tu problema. El ejercicio físico, donde quemes energía y te movilices ayuda a una vida más plenas y feliz, y te devuelve la vitalidad para no dejarte opacar por las angustias que los medios masivos de hoy día transmiten a la sociedad.

Las soluciones están siempre a la vuelta de la esquina, literalmente: salir al menos 20 a 30 minutos a caminar, trotar o ejercicios al aire libre permiten reducir el estrés diario. Además, existen alternativas hechas para reducir las angustias y preocupaciones mientras trabajas tu cuerpo físico. Con sólo proponértelo y tomar la iniciativa, puedes unirte a actividades como yoga o pilates. También puedes brindarte el regalo de recibir masajes terapéuticos que te regresen la calma que necesitas, y mereces.

La experiencia Mindfulness ¿Todavía no la conoces?

La experiencia Mindfulness ¿Todavía no la conoces?

Viviendo la Experiencia Mindfulness

Vivir con plenitud, en cuerpo y alma, aplicando la cualidad de la mente para percibir sensaciones en nuestra mismidad, en nuestra identidad personal. Eso es vivir la experiencia mindfulness. O, como definió Daniel Goleman, el autor que mejor desarrolló la teoría de la inteligencia emocional, minfulness: “es estar frente a la realidad de la experiencia, sin ambages, observándola, mirándola cara a cara, como si ocurriera por primera vez”.

Minfulness tiene, en realidad, un problema para nosotros , descendientes directos de la lengua cervantina, y es que no encuentra una traducción totalmente fidedigna y unívoca en castellano. Por eso, quizá, requiere más explicaciones de las usuales.

Lo que sí es cierto es que aunque mindfulness sea una palabra de difícil traducción directa, siguiendo la escuela de pensamiento anglosajón, y sus enseñanzas, pasando por la sabiduría de la religión budista, vamos a contar con una herramienta con capacidad para poder conocernos mejor a nosotros mismos, a la vez que observamos los acontecimientos que nos rodean con atención plena, aceptándonos en nuestra esencia.

La infinita realidad que nos circunda se procesa en nuestro cerebro, la maquinaria se completa cuando allí, esa realidad, se topa con una fuente de creencias, estereotipos y convenciones que damos por buenos y que engranadas en nuestras neuronas, nos hacen responder de una forma determinada. Estamos, así, programados para reaccionar de una manera concreta a los acontecimientos de nuestra vida. De forma involuntaria, un tanto mecánica, tenemos preparada una respuesta ante un hecho concreto, un suceso que nos sorprenda o una decisión más meditada. Quizá, en este punto, nos podamos preguntar si no somos puras máquinas con piel y huesos, e infinitas conexiones eléctricas que nos impulsan cada segundo. De ser así, los mejores ‘programadores informáticos’ de nuestro cuerpo seremos nosotros…

En ese engranaje complejo que es el acontecimiento de la vida, las experiencias pasadas nos marcan para lo toma de decisiones futuras. Cuando tenemos una mala experiencia, cualquier recordatorio a ella nos supone revivirla y nuestro organismo responde a ello: un olor, el hecho de volver a un lugar en el que vivimos un mal trance; el reencuentro con personas que nos hicieron daño, por acción u omisión; o todo lo contrario: regresar al lugar donde conocimos al amor de nuestra vida, regresar a la ciudad de la que estamos ausentes desde hace años…. En fin, son tantos los posibles ejemplos.

¿Quieres conocer más sobre Mindfulness y saber quién te puede ayudar? Descubre nuestras sesiones y profesionales especializados: Mindfulness Madrid

Este hecho nos retrotrae a nuestro más remoto vestigio genético. Los hombres y mujeres primitivos vivían rodeados de peligros acechantes, daba igual que la luz iluminara los días, o que la noche, con su oscuridad, cegara su vista. Por ello, hombres y mujeres de la Prehistoria, vivían en constante alerta, prevenidos por lo que pudiera pasar: una tribu rival, un animal hambriento. Esta forma de vivir,  previendo el riesgo y el peligro, estando pendiente de cualquier anomalía en su cotidianeidad, les mantenía vivos. Y esa predisposición atávica nos une, como si de un cordón umbilical invisible se tratara, a ellos. Necesitamos estar alertas para sobrevivir…

El mindfulness, precisamente, lo que propone es superar las limitaciones de las experiencias. No se me ocurrió mejor ejemplo para ilustrar la faceta más importante del mindfulness que las vivencias de los hombres y mujeres primitivos, con respecto a las nuestras.

El mindfulness lo que propone, precisamente, es dejar a un lado las predisposiciones  limitantes de las experiencias. Vivir el presente valorándolo sobre los acontecimientos pasados y los futuros. Unos ya pasaron, otros tal vez llegarán, o no. O lo harán de otra forma diferente a la imaginada.

Mindfulness y meditación, dos instrumentos que nos harán sentirnos mejor.

¿Qué es y para qué sirve la relfexología? Te decimos que tipos hay

¿Qué es y para qué sirve la relfexología? Te decimos que tipos hay

¿Qué es y para qué sirve? Tipos de reflexología

Lo dice nuestro querido diccionario de la Real Academia de la Lengua, la reflexología “hace referencia al estudio de la técnica de los masajes aplicados en determinados puntos de los pies o de las manos con el fin de estimular las capacidades curativas del organismo”. En este artículo vamos a ver, con algo de profundidad qué es la reflexología, en concreto, la podal, porque también tenemos reflexología facial y reflexología de manos.

Esta definición a la que acabamos de hacer referencia, puede parecer baladí en un primer momento, pero no lo es, ya que nuestros doctos lingüistas, han tenido en consideración una cuestión curiosa: que nuestro organismo tiene capacidades curativas. ¿Estamos hablando de Ciencia cuando hablamos de reflexología?

La reflexología, también conocida como reflexoterapia, es, de esta manera, definida como una terapia. También se la conoce como terapia zonal y se fundamenta en la estimulación de determinados puntos o zonas de reflejo de nuestros pies, orejas, manos y nariz. Como cabe esperar, la estimulación de esos puntos, tiene numerosas ventajas que, como ahora veremos, alcanza a un ingente número de dolencias, de todo tipo: desde el estreñimiento, pasando por asma, y terminando por dolores musculares, dolores del cuello o de la espalda… Lo más reseñable es que, al estimular un punto concreto de nuestro cuerpo, otra zona alejada de nuestro organismo es quien recibe el tratamiento y, por extensión, el beneficio.

Como las monedas, la reflexología, presenta dos caras. De un lado están aquellos profesionales que ejercen la práctica de la reflexoterapia con éxito desde hace muchísimo tiempo. De otro lado, desde el sector más crítico, se ha  tachado a la reflexoterapia de pseudociencia. Quizá, la forma de dilucidar quien tiene razón en esta confrontación, sea preguntando a aquellas personas que reciben el tratamiento de la reflexoterapia. Ellos podrían decir si les merece la pena.

Sea como fuere, la reflexoterapia nació de la mano, y del pensamiento, de la medicina ortodoxa. El médico estadounidense William Fitzgerald, en la primera década del siglo XX, comenzó a indagar sobre el tema. Era otorrinolaringólogo en Connecticut. Fue él quien le puso el nombre de terapia de zona (Zone Therapie), así se tituló su libro donde desarrolló sus tesis. También es cierto que existen vestigios de su práctica en diferentes civilizaciones: China, Egipto, América…

Y, de todas las reflexologías, ¿la podal, para qué sirve?

Principalmente para advertirnos de alguna dolencia o señalarla.

La ventaja de la reflexoterapia podal es que cuando padecemos una dolencia o, yendo más allá, una enfermedad, ciertos puntos de los pies se sienten resentidos. El hecho de presionar, muchas veces con fuerza, lo que puede provocar algún dolor, hace que esa dolencia disminuya o, cuando menos, encuentre alivio. Eso sí, como acostumbramos a advertir en nuestro blog, es necesario que sea un profesional cualificado quien realice la reflexoterapia podal. Ante cualquier duda, puedes consultar con los profesionales que, desde nuestro Centro en el Barrio de Salamanca, (enlace), llevan a la práctica, y con éxito, nuestras sesiones de reflexoterapia podal.

¿Quieres concertar una cita de Reflexología Podal con los mejores profesionales de Madrid? Puedes hacerlo aquí: https://alzentro.com/reflexologia-podal/

No hay consenso general sobre si la reflexoterapia podal es tan buena como afirman sus defensores o un efecto placebo o ‘nada’ como dirían sus detractores. Sea como fuere, la reflexoterapia podal, como el resto de terapias de este estilo, tiene un punto de conexión con la realidad y es la de sus practicantes.

Disfruta de una sesión de reflexoterapia podal y cuéntanos tu experiencia. La podemos publicar junto a este artículo para que vayamos conociendo mejor su práctica, sus efectos y beneficios.

 

¡Anticípate! Antes de lesionarte, visita al «fisio»

¡Anticípate! Antes de lesionarte, visita al «fisio»

Motivos para consultar al fisioterapeuta antes de lesionarse

«Arte y ciencia del tratamiento por medio de la gimnasia reeducativa, el calor, el frío, la luz, el masaje y la electricidad. Entre los objetivos del tratamiento figuran el alivio del dolor, el aumento de la circulación, la prevención y corrección de incapacidades…”, con estas palabras comenzaba a definir la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1958 lo que era la fisioterapia.

Aunque la definición es más amplia, si nos fijamos al final del párrafo anterior, encontramos la palabra ‘prevención’. Y, es que, aunque solemos mostrar una tendencia a acudir a los médicos especialistas cuando el dolor o las molestias están asentadas en nuestro organismo, no cabe duda que es importante prevenir. En las dolencias de las que se ocupa la fisioterapia, existe la posibilidad de realizar tratamientos que pueden revertir algunas manifestaciones dolorosas que nos puedan hacer pasar malos ratos, pero también mantenerlas a raya, por decirlo de alguna manera, para que no progresen negativamente.

Recibir indicaciones de un fisioterapeuta sin habernos lesionados puede parecer extraño, pero es relevante si pensamos que realizando unas sesiones preventivas o recibiendo el entrenamiento específico de un experto, podemos mejorar nuestro estado de forma y no caer en posibles lesiones serias o prevenir dolores musculares propios de muchos de nuestros malos hábitos al sentarnos, al caminar, al conducir; con posturas que no facilitan la normal movilidad de nuestro sistema locomotor.

 

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Muchas horas de trabajo frente al ordenador no pueden ser buenas, lo digo por experiencia. Problemas en el cuello, en la espalda; dolores que van degenerando, apareciendo y desapareciendo como si fueran el Guadiana. Cualquier signo, por pequeño que sea, es importante: por ejemplo, estar más de ocho horas frente al ordenador es un signo claro posibles problemas… ¡Es imposible mantener la postura correcta todo ese tiempo!

La labor preventiva de la fisioterapia

Sin embargo, como decíamos, la fisioterapia tiene la capacidad de hacer una labor preventiva. Por ejemplo, el fisioterapeuta te puede dar unas pautas para saber cómo sentarte en tu lugar de trabajo; o indicarte si algún ejercicio que haces en el gimnasio es recomendable para ti. Quizá desde un punto de vista deportivo, tu entrenador personal puede recomendarte algún ejercicio que tu fisioterapeuta no aconseje, por riesgo de lesión o por otras causas.

 

 

Consejos fisioterapéuticos

Un fisioterapeuta que te conozca y sepa el tipo de ejercicios que realizas, puede aconsejarte cómo responder ante una lesión. Muchas veces vemos, en competiciones deportivas, cómo los tenistas o los futbolistas cuando se lesionan reciben calor o frio. Una bolsa de hielo en los tobillos o en una rodilla. O una bolsa de calor instantáneo. Cada dolencia tiene una forma de tratamiento que solo un profesional debe aplicar.

Por supuesto, la técnica de los fisioterapeutas exige a los profesionales médicos un alto grado de cualificación. Esto, no nos cansaremos de repetirlo en los artículos de nuestro blog, es fundamental para la seguridad y fiabilidad de nuestra salud.

Por suerte, cada día es más común la frase ‘tengo que ir al fisio’. Y, no, no nos alegramos porque algunas personas tengan dolores, sino porque la fisioterapia se ha profesionalizado, modernizado y actúa entre nosotros, para nuestro alivio.

Si necesitas un «fisio», encuéntralo en nuestro Centro Madrid centro.

 

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¡A Moverse! Ejercicio para vivir más y mejor (1ª Parte)

¡A Moverse! Ejercicio para vivir más y mejor (1ª Parte)

Te comentamos detalles claves aportados por la ciencia que explican la importancia de ejercitar tu cuerpo para ser feliz y vivir con energía.

La salud es una forma de vida. Mucho más allá de la ausencia de una enfermedad, consiste también en la actitud e integridad con la que vives. Parte de esa integridad consta de tu comunión con tu cuerpo y la capacidad de escucharlo, asegurando cada vez lo mejor para ti.

Nuestro organismo fue preparado por la evolución para poder afrontar gran variedad de desafíos, desde aquellos de naturaleza física (fuerza, resistencia y adaptabilidad) hasta lo mental (inteligencia, creatividad y pensamiento abstracto). Este desarrollo ha ocurrido gradualmente a través de cada generación.

Sin embargo, en los últimos siglos, las costumbres y desafíos a las que nos enfrentamos frecuentemente, han cambiado drásticamente. La civilización ha llevado al ser humano a un estilo de vida que facilita el sedentarismo, haciendo del ejercicio y trabajo físico algo meramente opcional, pues ahora la consecución de los alimentos la puedes obtener ganando dinero sentado en una oficina para con él ir a un mercado y conseguir lo que te gusta. Nos movilizamos con medios de transporte automáticos y construimos nuestra casa con máquinas o delegando el trabajo a otras personas especializadas para ello.

En fin, independientemente del caso, la falta de movimiento y ejercicio físico,  aunque parezca ser sinónimo de calidad de vida y confort, va en contra de nuestra fisiología. En otras palabras, el organismo se adaptó para utilizar la actividad y esfuerzo físico para realizar funciones corporales claves, siendo algunas de estas funciones esenciales y solamente ejecutables si se realiza el movimiento o esfuerzo necesario. A continuación te contamos algunas de esas funciones fisiológicas que requieren del ejercicio y la importancia de cada una de ellas.

Biogénesis de mitocondrias: Salud en cada célula

Diversos estudios han demostrado cómo la actividad física (especialmente donde se involucran contracciones musculares) es necesaria para que puedan crearse mitocondrias en las células nuevas, así como para que las existentes puedan activar el Ciclo de Krebs. Este ciclo es básico en nuestra biología ya que es a través del cual (gracias a la mitocondria) que se produce la energía y oxigenación necesaria para que las células funcionen adecuadamente. En pocas palabras, tener una rutina sin ejercicio físico incluido restará vitalidad e irá deteriorando paulatinamente tu salud. Así que, aunque el ejercicio te canse, en verdad es la clave para mantener tu día a día con muchas más ganas de movilizarte y cumplir con tus quehaceres y placeres.

En Alzentro puedes disfrutar de todas nuestras terapias de crecimiento personal para darle un impulso definitivo a tu motivación y bienestar integral.

Resistencia a la insulina: La responsable de múltiples enfermedades

Este es otro factor muy relacionado con el anterior. Cuando tu cuerpo no usa energía, pero sigues consumiendo alimentos, las células te comienzan a decir: Debes gastar energía para que podamos volver a producirla. Con esto queremos decir, que la insulina es una hormona que transporta la glucosa por sangre, pero si las células -debido a la falta de ejercicio- no han consumido la que previamente han recibido, cierran sus captadores de insulina y así, la glucosa se queda en sangre y el páncreas entenderá que debe producirse más insulina para poder hacer entrar toda esa glucosa a los tejidos. A la resistencia a la insulina se le acusa de ser responsable directa de gran parte de casos de obesidad, además de diabetes tipo II. Sin embargo, su presencia involucra un desbalance de muchos órganos, por ende suele ser indicador y causa de muchas otras fallas sistémicas, como patologías cardiovasculares e hígado graso.

Visita nuestro Centro en el Barrio Salamanca de Madrid para disfrutar el vigor de tu cuerpo en cualquiera de nuestras clases, de parte de nuestros profesionales especializados.

En resumen, una clave para evitar todo esto hasta ahora mencionado y no tener que vivir tomando pastillas y gastando en visitas al médico, está simplemente en hacer ejercicio todos los días.

Mantente atento a nuestro blog, en un próximo post extenderemos lo importante de activar tu cuerpo, siempre con nuestro objetivo de ayudarte a descubrir y fortalecer tu felicidad plena.

¿Quieres leer la segunda parte de este articulo? ¡A MOVERSE! EJERCICIO PARA VIVIR MÁS Y MEJOR (2ª PARTE)«

¿Qué puedes hacer por tu corazón? Solo una palabra: Yoga

¿Qué puedes hacer por tu corazón? Solo una palabra: Yoga

Yoga para el corazón

La sabiduría cultivada a través de muchas tradiciones y culturas, desde las más antiguas hasta la creencia popular actual, han asociado al corazón con los sentimientos, la salud emocional y la compasión, y lejos de ser mentira, es una realidad palpable y cada vez más comprobada por la ciencia actual: el fuerte vínculo de este vital órgano, así como lo próximo a él (pulmones, timo y mamas) con el bienestar o malestar afectivo de las personas.

Una visión milenaria

Comenzando con un poco de historia, los antiguos yoguis y sabios de diversas culturas (como los griegos), consideraban al corazón la casa del alma y asimismo la calidad de la respiración se relacionaba íntimamente con la calidad de vida afectiva de las personas. A este órgano se le asocia el elemento aire, y el sentido del tacto. La cultura maya también asocia al corazón con el amor, la lealtad y la capacidad de conectarte con la mente colectiva, siendo el centro de balance entre el cielo (conciencia superior y angelical) y la tierra (conciencia instintiva y material).

 

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El griego Hipócrates de Cos -considerado el padre de la medicina-, al establecer su famosa teoría de los cuatro humores y temperamentos, definió el humor sanguíneo como el que permite la afectividad, calidez humana y valentía. La poca presencia de este humor en la persona la hacía poco empática y resentida. Además comentaba, que aquellos hombres con pectorales desarrollados y vellosidad abundante a dicho nivel eran aquellos con mayor empatía afectiva y quienes pueden ser mejores proveedores para su familia, no sólo en lo material sino desde lo afectivo.

Lo corrobora la ciencia

Por su parte, la medicina y la psicología actual han corroborado como aquellas personas con desarrollo de enfermedades respiratorias (especialmente el asma) presentan dificultad para expresión de sentimientos, se sienten ‘ahogados’ en ellos y para poder hacerlo primero pasan por algún nudo en la garganta. Mujeres que desarrollan cáncer de mama tienden a presentar un rencor oculto muy fuerte -especialmente hacia su madre-, y falta de reconocimiento de su femineidad o demasiada presión en su papel de madre o proveedora. Caso muy parecido en hombres con problemas del corazón cuando se encargan de producir y proveer demasiado pues se olvidan de ser compasivos consigo mismos en primer lugar. Otro ejemplo son aquellas personas que presentan constantes alergias, la desarrollan como una forma de evitar contacto con el mundo, debido a resentimientos que se mezclan con la soberbia de no admitir lo que sienten. Problemas como la psoriasis y erupciones cutáneas se interpretan como una auto-agresión del cuerpo por no expresar algún dolor importante.

Cultivando la tranquilidad y la compasión a través del yoga

Aquellos que llegan con el pecho poco abierto o con una respiración muy cortada tienen a su vez una afectividad coartada o con grandes dificultades para expresarse. En el yoga se ha habituado recomendar posturas para abrir el pecho y flexibilizar la espalda media como una vía de auto-diagnosticar y sanar dolencias del amor, generalmente sombreado por resentimientos y culpas profundas. Además, los distintos pranayamas (técnicas de respiración) de distintos yogas y la meditación benefician la oxigenación celular, la salud del corazón y la calma de las emociones, tanto en el día a día como para momentos de dificultad y tensión. Otro recurso importante es realizar ejercicios de resistencia en los brazos -frecuentes en el Kundalini yoga– por ser la extensión de la energía del corazón, para permitir que la compasión se exprese completamente. Quienes tienen frecuentes dolores en los brazos y hombros no pueden expresar la compasión de manera suficientemente profunda pues hay agresividad y estrés acumulados en esa zona

Todos estas relaciones emoción-enfermedad suelen ser difíciles de encontrar por uno mismo y se necesita una asistencia como ayuda para ver y sentir las causas con claridad, pues el daño físico aparece luego de mucho tiempo durante el cual la emoción se mantuvo sin ser reconocida. Sin embargo, siempre el primer paso empieza en cada quien, cuando empieza a vivir el momento presente, manteniendo una vida y ritmo  cada vez más saludable, al obedecer a la intuición para poder mantenerse sinceros con cada corazón y manifestar el amor que como humanos nos corresponde.

Viviendo para ser felices, viviendo en yoga.

 

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