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¿Qué es y para qué sirve? Tipos de reflexología

Lo dice nuestro querido diccionario de la Real Academia de la Lengua, la reflexología “hace referencia al estudio de la técnica de los masajes aplicados en determinados puntos de los pies o de las manos con el fin de estimular las capacidades curativas del organismo”. En este artículo vamos a ver, con algo de profundidad qué es la reflexología, en concreto, la podal, porque también tenemos reflexología facial y reflexología de manos.

Esta definición a la que acabamos de hacer referencia, puede parecer baladí en un primer momento, pero no lo es, ya que nuestros doctos lingüistas, han tenido en consideración una cuestión curiosa: que nuestro organismo tiene capacidades curativas. ¿Estamos hablando de Ciencia cuando hablamos de reflexología?

La reflexología, también conocida como reflexoterapia, es, de esta manera, definida como una terapia. También se la conoce como terapia zonal y se fundamenta en la estimulación de determinados puntos o zonas de reflejo de nuestros pies, orejas, manos y nariz. Como cabe esperar, la estimulación de esos puntos, tiene numerosas ventajas que, como ahora veremos, alcanza a un ingente número de dolencias, de todo tipo: desde el estreñimiento, pasando por asma, y terminando por dolores musculares, dolores del cuello o de la espalda… Lo más reseñable es que, al estimular un punto concreto de nuestro cuerpo, otra zona alejada de nuestro organismo es quien recibe el tratamiento y, por extensión, el beneficio.

Como las monedas, la reflexología, presenta dos caras. De un lado están aquellos profesionales que ejercen la práctica de la reflexoterapia con éxito desde hace muchísimo tiempo. De otro lado, desde el sector más crítico, se ha  tachado a la reflexoterapia de pseudociencia. Quizá, la forma de dilucidar quien tiene razón en esta confrontación, sea preguntando a aquellas personas que reciben el tratamiento de la reflexoterapia. Ellos podrían decir si les merece la pena.

Sea como fuere, la reflexoterapia nació de la mano, y del pensamiento, de la medicina ortodoxa. El médico estadounidense William Fitzgerald, en la primera década del siglo XX, comenzó a indagar sobre el tema. Era otorrinolaringólogo en Connecticut. Fue él quien le puso el nombre de terapia de zona (Zone Therapie), así se tituló su libro donde desarrolló sus tesis. También es cierto que existen vestigios de su práctica en diferentes civilizaciones: China, Egipto, América…

Y, de todas las reflexologías, ¿la podal, para qué sirve?

Principalmente para advertirnos de alguna dolencia o señalarla.

La ventaja de la reflexoterapia podal es que cuando padecemos una dolencia o, yendo más allá, una enfermedad, ciertos puntos de los pies se sienten resentidos. El hecho de presionar, muchas veces con fuerza, lo que puede provocar algún dolor, hace que esa dolencia disminuya o, cuando menos, encuentre alivio. Eso sí, como acostumbramos a advertir en nuestro blog, es necesario que sea un profesional cualificado quien realice la reflexoterapia podal. Ante cualquier duda, puedes consultar con los profesionales que, desde nuestro Centro en el Barrio de Salamanca, (enlace), llevan a la práctica, y con éxito, nuestras sesiones de reflexoterapia podal.

¿Quieres concertar una cita de Reflexología Podal con los mejores profesionales de Madrid? Puedes hacerlo aquí: https://alzentro.com/reflexologia-podal/

No hay consenso general sobre si la reflexoterapia podal es tan buena como afirman sus defensores o un efecto placebo o ‘nada’ como dirían sus detractores. Sea como fuere, la reflexoterapia podal, como el resto de terapias de este estilo, tiene un punto de conexión con la realidad y es la de sus practicantes.

Disfruta de una sesión de reflexoterapia podal y cuéntanos tu experiencia. La podemos publicar junto a este artículo para que vayamos conociendo mejor su práctica, sus efectos y beneficios.