por Alzentro | Jun 17, 2016 | Artículos
| A muchos nos pasa que estudiamos algo y al terminar, muy poco nos queda. Para superar esto necesitamos el aprendizaje emotivo y otros principios, a describir en este artículo. |
La vida es un aprendizaje perpetuo. Cada día y en cada momento aprendemos o refrescamos alguna lección previa, y esto sucede gracias al impulso nato de sobrevivir y cada día crecer como persona, pues cada nuevo paso en nuestra evolución personal presentará desafíos ante los cuales debemos estar preparados.
Ante esta premisa, nos encontramos con que el aprendizaje es una acción que va más allá de la escuela o casa de estudio. La ‘universidad de la vida’, como muchos lo llaman, es el verdadero ámbito en y para el cual nos formamos y el que nos moldea como personas. Los estudios académicos son sólo como una asignatura y, creer que esa es la materia que hace valer a un individuo, es un concepto erróneo que cada vez pasa más de moda dentro del estándar social.
El concepto de aprendizaje es : aquel proceso que permite la asimilación de un constructo o idea que induce a un cambio en la conducta del individuo. Cuando aprendemos, el verdadero interés detrás de ello no es el saber más, o el obtener un excelente promedio académico, ni la información en sí misma. En generaciones anteriores a la aparición de la Internet, la motivación a aprender como la mayoría de los sistemas educativos actuales imparte sus clases, era vívida pues el acceso a la información para tu formación era limitada. Debías aprovechar al máximo para producir más conocimiento y destacar laboralmente.
Sin embargo, debido a esta evolución producto de la civilización, tenemos la información a un ‘clic’. Así que, ¿para qué estudiar tanto si tengo la información a mi alcance? ¿Acaso no estoy sólo complicándome la vida? Por estas sencillas preguntas -convertidas en problemas sin solventar- que muchos ya desde la adolescencia comienzan a hacerse, es que los niveles de desatención e hiperactividad han aumentado, y desde las casas con los hijos así como cada quién por su cuenta, debe hacer un cambio si percibe su situación como similar.
Antes estudiabas y recopilabas conocimiento tanto por el desafío que tal búsqueda resultaba (aunque no le gustara a muchos), como porque esperabas tal cambio de conducta luego de un largo proceso de aprendizaje y memorización de la información brindada. Además, se vivió por muchos siglos bajo el paradigma en occidente de ser extremadamente objetivos y mecánicos.
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Al aprendizaje en el aquí y ahora
Ahora que el mundo ha cambiado tanto, la forma de aprendizaje se ha visto impulsada hacia nuevos paradigmas y métodos. Los niños cada vez sentirán menos necesario el aprendizaje mecánico o la acumulación de información a la cual no encuentren utilidad en el momento en el cual se le es impartida, y que además podrán obtener fácilmente. Tanto el niño como el estudiante mayor deben hacerse participantes activos dentro del proceso del aprendizaje, y ya no sólo como receptores. Por mi experiencia como docente, pude percatar algunas peculiaridades importantes.
La primera que afecta a muchas escuelas e institutos, es que los niños están olvidando más fácilmente la información. Los docentes deben enfocarse en una enseñanza dirigida a la diversión, la interacción e incluso la empatía, donde el mundo emocional de los niños se haga partícipe del proceso y no sólo la dimensión mental. Esto es un punto fundamental, puesto que tanto nuestros pensamientos como el subproducto raciocinio sobre qué es importante o prescindible para nuestra memoria, se encuentra más predeterminado por nuestro cerebro emocional que por nuestro intelecto en sí.

La segunda peculiaridad, es que de los niños que mantenían incluso un buen rendimiento académico, al menos la mitad de ellos tenían marcados problemas conductuales o se encontraban frecuentemente enfermos, o con algún padecimiento que también influía en su actitud y situación emocional (aunque para este fenómeno también influyen factores como la alimentación, el equilibrio del sistema inmune y el ejercicio).
Esto en la mayoría de los casos, se puede interpretar como una adaptación eficiente al entorno, específicamente a la exigencia del mundo académico, pero sacrificando algo más importante aún: la salud y la felicidad integral. Es un secreto a voces -en el que varios lectores padres podrían sentirse identificados- que la escuela para muchos padres, ha dejado de ser primordialmente centro de formación de sus hijos, para convertirse en una guardería o depositario. Y no sólo las escuelas sino también todas las actividades extracurriculares en las que inscriben a sus hijos para tapar la falta de compañía, que tarde o temprano pasará factura.
| Algunos niños índigo tendrán la tendencia a hacer múltiples actividades para saciar su sed de aprender y crear, o porque sus mejores atributos no son valorados en la escolaridad regular, sin embargo debe atenderse su mundo emocional para que no se sienta sólo o empujado a dichas tareas por falta de tiempo de sus cuidadores hacia él. |
Sin embargo, actividades como el Brain Gym (Gimnasia Cerebral) o el uso del yoga y la meditación como actividad recreativa intermedia entre algunas horas de clases, pueden ser efectivos para mejorar la disposición y la atención de los estudiantes, sean estos niños o adultos, pues involucras la dimensión emocional y del movimiento psico-corporal en el proceso del aprendizaje.

Autoevaluación
¿Le has enseñado -verdaderamente- las razones a tu hijo de por qué debe estudiar tal o tal materia o participar en alguna actividad? ¿estás seguro que el está de acuerdo y no que estás imponiéndole tus sueños por encima de los de él? ¿O a ti mismo como adulto estudiante, encuentras la motivación en tu rama de aprendizaje?: Estudio sin motivación corre el riesgo de ser un gran período de vida y esfuerzos en vano, al no tomar lo suficientemente en cuenta tu situación actual, ni aplicación en la práctica de lo que aprendes, ni tu mundo emocional.
| ‘La motivación siempre va a existir de forma innata en nosotros, el problemas es que muchas veces estamos motivados a otras cosas» |
Recuerda que los sistemas educativos actuales, en su mayoría, son eso: sistemas. Introducimos a nuestros pequeños o a nosotros mismos sin cuestionar si en realidad necesita todo lo que está viendo y el método con el que enseña. Aún después de escoger una carreara universitaria (a voluntad) te puedes encontrar con un exceso de teoría al principio que a muchos les puede aburrir, como en el caso de los niños con sus estudios. Si crees que igual no tienes otra alternativa, dedícate al menos un tiempo de tu semana a compartir con él lo que estudió para qgregarle al menos el refuerzo emocional de compartir un rato cercano contigo.
¿Colocas en práctica lo que aprendes?: Nuestra mente y nuestro ser son inteligentes. No van a gastar su espacio y esfuerzo aprendiendo cosas a las cuales nunca les van a dar uso. Inconscientemente, funcionas con un criterio muy selectivo y, para fijar una información a la par de la repetición y memorización, debes aplicar los conocimientos que recibes dentro de la experiencia, de la forma más activa y participativa posible para que el aprendizaje significativo pueda realizarse. Incluso, la teoría que aprendes dentro de una clase tradicional, la aprendes porque a tu mundo emocional en cierta manera, le pareció significativo o ‘emocionante’, pudiendo vincular conocimientos y experiencias a emociones y recuerdos. Por eso, nunca debes olvidar la emoción y la práctica.

Eres tu propio maestro
El conocimiento que se hace práctica es el que trasciende. El conocimiento que lleva a la sabiduría, y la sabiduría hace la maestría. Sólo a través de la práctica de no sólo lo que estudias o lees, sino de lo que crees, dejará un impacto en ti y en los demás. Los estudios son sólo instructivos en el plano físico, pero la misión del alma sabe que sólo son medios, y no el fin en si mismo. Mencionamos en nuestro artículo de la Nueva Era, en que ya no es necesario saber más sino dar el ejemplo de tus palabras.
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por Alzentro | Jun 13, 2016 | Artículos
| ¿No te has descubierto a ti mismo/a en algún momento más tenso de lo normal ‘sin saber por qué’? ¿O sufres de manera crónica estos problemas? Todo forma parte de un lenguaje corporal y los músculos son un clásico ejemplo de vías expresión del ser acerca de la salud o el malestar psicoemocional. |
En algunos de nuestros post anteriores de ‘Mensajes del Alma’, hemos abordado el complejo pero maravilloso universo del lenguaje corporal, así como de los distintas señales que emiten las dimensiones psicológicas y emocionales de nuestro ser a través de los distintos síntomas y padecimientos físicos más comunes. En el caso de los músculos, son uno de los principales determinantes de esta manifestación silenciosa de nuestro ser.
Qué son los músculos
Los músculos son tejidos blandos presentes en la mayoría de los animales en su extensión corporal, capaces de elongarse y contraerse, haciendo posible el movimiento tanto voluntario como involuntario vegetativo del organismo (Ej. los latidos del corazón), y éstos a su vez, se encuentran unidos a los huesos a través de los tendones. Ellos también permiten el mantenernos erguidos, el equilibrio, y el realizar actividades de fuerza y potencia que requieran mover cosas más allá de nuestro cuerpo. Además de esto, presenta funciones fundamentales a nivel metabólico que, para el cumplimiento de las mismas, se hace indispensable el ejercicio físico constante (aquí explicamos dicho proceso).
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Los músculos y el estrés
Ante situaciones en las que nos vemos estresados, es decir, fuera de nuestro equilibrio interno y enfrentando necesidades, el organismo responderá activando mecanismos que induzcan ya sea el ahorro de energía y el descanso (activación del sistema parasimpático), o a la acción y al movimiento (sistema simpático), siendo comandados estos procesos principalmente por las glándulas hipófisis e hipotálamo. Ambas polaridades del funcionamiento del cuerpo humano implican al sistema muscular, si bien la activación simpática (pro-movimiento) suele ser la más relacionada con la actividad muscular.
Como mencionamos en la introducción de este artículo, es común que cuando te encuentras estresado y en momentos de crisis o emergencia, tus músculos se activan y se predisponen a la tensión, como preparándose para cualquier situación urgente que esté sucediendo o pueda suceder. Esta respuesta, es totalmente fisiológica y correcta.

Tensiones crónicas: estrés malo
Ahora, ¿dónde surge el problema? Cuando estas tensiones se vuelven crónicas y ya no sirven como respuesta ante una amenaza inminente. Sucede entonces que por un tiempo mayor de lo esperado, los músculos mantienen la tensión, consumiendo así mucha más energía y limitando el movimiento, además que podrán causarte dolor. De no resolverse esta situación se facilitará entonces que, progresivamente, aumenten las tensiones musculares en otras partes del cuerpo. Esto se debe a que, al limitarse un músculo, el resto de los músculos de dicha zona o plexo muscular se verán repercutidos. Además, estos síntomas crónicos no son fenómenos aislados, pues detrás de ellos se esconden irregularidades neuroendocrinas que están permitiendo este desperfecto, y es allí donde entra nuestro tema de la vinculación emocional con los músculos.
Miedo y angustia
Al enfrentarnos en situaciones de riesgo, existen dos respuestas activas principales: o atacamos o escapamos. Pero para ambas estas contracciones son necesarias, por esta razón, las tensiones -sean situacionales o crónicas-, están vinculadas al miedo. Un miedo que en principio es sano pero luego se transforma en angustia y limitación de movimiento, produciendo lo contrario a lo que la tensión original estaba dispuesta a hacer. Esto es igual tanto para los que escapan (personas ansiosas y siempre preocupadas) como para los que atacan (que esconden su miedo con impulsividad y ego).
Psicólogos como Wilhelm Reich y Alexander Lowen que profundizaron en la bioenergética como campo de la ciencia, así como también la cultura yóguica de múltiples latitudes afirman que estas tensiones se deben a descargas no producidas en el momento en el que debieron producirse, y que esta descarga no es solamente física sino que viene acompañada con una descarga emocional guardada, y que debe ser tomada en conciencia para que el malestar ceda y la sanación regrese.

La falta contínua de movimiento y de ejercicio físico (llámese sedentarismo) es causa pero al mismo tiempo efecto de esta situación, pues nacimos para movernos y el hecho de que tantas personas se aguanten tantas horas al día estando sentadas ya sea conduciendo un coche, frente a un televisor o delante de un ordenador, es solamente posible (soportable) debido a que ya fueron acostumbradas a limitar su movimiento.
| Ésta es una de las razonas más importantes por las que se promueve cada vez más la enseñanza con Brain Gym, tanto para niños como para adultos: ¡Moviéndote aprendes mejor y de manera saludable! |
Por esta razones es que en las distintas prácticas yóguicas, se realizan ejercicios y asanas que fundamentalmente, van dirigidos a la alineación del cuerpo y la reeducación postural. Esto quiere decir, regresar al cuerpo físico -y con ello a su musculatura- a su ubicación y condición original, como una analogía de la salud y del contacto con el ser primario verdadero. En la medida que en una práctica te des cuenta que adoptas una mayor flexibilidad y tus movimientos se hacen más refinados y agraciados, de la misma manera se estará comportando tu ser ahora a nivel psicoemocional. Tus angustias se reducirán porque los miedos por soltar podrás liberarlos.
Sin embargo, cada cabeza y cada cuerpo son un mundo. Especialmente las disciplinas como el yoga, Taichí, Chi Kung, etc., no son consideradas deportes porque el objetivo de ellas no es competir con otros, no son una carrera (aunque el ego de muchos practicantes lleve a eso). Cada postura, cada secuencia, tu respiración y el comportamiento de tu mente durante la ejecución de cada una de ellas son primordialmente herramientas o signos para la auto-evaluación, auto-diagnóstico y el reencuentro con la identidad verdadera. Asimismo, ninguna clase será igual a la otra, puesto que a veces llegas más concentrado a una que a otras, o llegas más tenso y con menos flexibilidad (aunque esto también depende de la hora).

Exceso de relajamiento muscular
Esta clase de personas suele tener menos repercusión o difusión dentro del tema de las tensiones, puesto que las personas excesivamente relajadas difícilmente pasan momentos de gran tensión o estrés, debido -supuestamente- a que están desprendidas de muchas cosas que a otros seguramente les estresa por atender. Sin embargo, personas muy flácidas a nivel muscular, también corren riesgos como por ejemplo, a nivel circulatorio, como expresamos en este post de Mensajes del Alma. Entonces puede terminar siendo aliada de hipotensión arterial. Y de igual manera al grupo de los ‘estresados’, estas personas pueden ocultar tensiones en los músculos pero no se dan suficientemente cuenta puesto que, generalmente, son inactivos físicamente.
A nivel psicoemocional, patologías inclinadas hacia esta polaridad tienen relación con una persona evasiva de los desafíos y de la realidad más inmediata y fuerte. El miedo tiene otra 3ra. conducta subsecuente además de la huida y el ataque: el congelamiento (en inglés, freeze). Este tipo de personas en realidad no han trascendido el miedo sino que se han quedado perplejos ante él, y seguramente cuenta con una segunda persona que les resuelve las situaciones apremiantes.
Y tú… ¿Qué tipo de respuesta crees más frecuente en ti? Huir, atacar o quedarse quieto son respuestas naturales, pero las distintas molestias que tengas en tu cuerpo te dirán la verdad sobre tus formas de respuesta ante los asuntos más profundos de tu alma. Por eso, sincerízate, medita y una vez allí, podrás evolucionar a una conciencia superior más hermosa e integral.
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por Alzentro | Jun 10, 2016 | Artículos
| En continuación a nuestro post anterior sobre niños índigo, ahora mencionamos la percepción desde la clínica sobre el tema y cómo encauzarlos. |
En nuestro anterior post: «Los 4 tipos de Niños Índigo: ¿Generación de Maestros?«, describimos las premisas básicas de lo que significa hoy en día el término de niños índigo: el origen del nombre y su explicación, así como las caraterísticas comunes entre estas personas y los 4 distintos tipos principales, distinguidas por Nancy Tappe, la autora más reconocida sobre este tema: el índigo humanista, el artista, el conceptual y el interdimensional.
Ahora, con respecto a esta temática, existen visiones encontradas -especialmente en el gremio de la psicología y medicina- sobre lo real o no que pueda ser este fenómeno: ¿personas con un nivel de ‘conciencia’ elevado y distinguido de la norma, quienes ocasionalmente -y este es otro punto polémico- aseguran presentar incluso poderes psíquicos especiales? Yo como psicólogo vengo de ser uno de esos, pero tuve la oportunidad de conocer personas de las cuáles he podido atestiguar estos fenómenos personalmente, y les introduciré quien me dio ejemplo de ello.
Y como esta serie de personas ha aparecido desde hace más de 30 años, existen ya lo que serían los adultos y jóvenes índigo. Yo soy uno y entre otros que he conocido, contaré las peculiaridades de éstas personas una vez crecidas y cómo facilitar el entendimiento y la integración social de éstas personas que por lo general, suelen distanciarse de la norma común y la sociedad al no sentirse comprendidos y en desacuerdo.
El fenómeno índigo según la psicología
La ciencia de la psicología muy poco o nunca llega a utilizar este término, menos en discusiones clínicas o de carácter científico, pues lo de niños y jóvenes índigo no es una ‘tipología’ delimitable -aún- y como tema asociado a la corriente de la ‘Nueva Era’ y a la parapsicología, no es tomado en cuenta.
Sin embargo, existen avances en el mundo de la psicología y la pedagogía que, sin hablar de ellos, responden a una realidad igual o muy similar, si bien le otorgan etiologías (causas) distintas: en la misma manera en que ha mutado la civilización, de la misma forma las exigencias de los niños y los métodos de enseñanza que ahora se requieren para un aprendizaje efectivo, han variado, y esto en el transcurso de muy pocos años.
Los índices de autismo, trastornos de déficit de atención e hiperactividad, síndrome de Asperger y problemas de salud asociadas a la falta de movimiento físico, son estímulos que empujan a los profesionales a encontrar nuevas percepciones y soluciones sobre la salud y el desarrollo infantil y adolescente.
El uso de fármacos como solución real a estos problemas no siempre funciona del todo. En algunas ocasiones termina ‘apagando’ esos talentos o potencial extra, por intentar acoplar su conducta a un sistema, al cual muy probablemente no vienen destinados a mantener.
Algunos padres se ven defraudados al ver estos resultados, mientras que otros evitan enviarlo a especialistas de la clínica tradicional para evitar que su hijo sea etiquetado y hasta ‘casado’ con alguna de las etiquetas diagnósticas. No significa que los padres no deban admitir una realidad que esté frente a sus ojos, más aún cuando lo evaden como evasión a la responsabilidad que ellos han tenido ante tal situación. Sin embargo, el gremio clínico debe cuidarse y acelerar el paso con respecto a encontrar el verdadero cauce terapéutico que canalice estos potenciales, y que no sólo quede esta información en unos pocos.

Comprensión y abordaje de niños y jóvenes índigo
Recomiendo echar un repaso al primer artículo sobre los niños índigo en nuestro blog si no lo has leído, pues hablaremos de las herramientas disponibles para poder entender algunos de estos casos, siguiendo la clasificación de los 4 niños índigo allí descritas.
- El humanista: el más común de las 4 tipologías y -a su vez facetas- índigos es el más social o comunicativo, pues se entiende que esta generación viene con el propósito de impulsar cambios importantes y es necesario que comuniquen ese mensaje. Sin embargo, esto no quiere decir que deba ser una persona altamente extrovertida -si bien tampoco excluye la extroversión-, pero con las personas que lleguen sabrán ser bastante empáticos. Ahora, el abordaje con estos niños es dejar que se expresen y mantengan el contacto con la gente con la que se siente feliz expresándose, y que ésta felicidad pueda compartirla en familia. Algunos índigo que no destacan con esta característica como la principal, pueden sin embargo tenerla como característica secundaria, pero repito, debe abrirse espacio para su expresión, donde la mejor manera es la plena sinceridad y empatía emocional que comienza en el entorno familiar.
- El artista: Se destaca de los talentosos artistas tradicionales por su genuina madurez temprana y en algunos casos, la capacidad tanto de tansmitir como de descifrar mensajes profundos dentro del arte. A este niño y joven índigo se le puede dificultar la adaptación a la mayoría de los sistemas educativos modernos, pues sólo en los primeros años da espacio suficiente para el arte y el poder de la espontaneidad. Suelen brillar en actividades extracurriculares, pues a través de ellas expresan todo lo que su alma viene para transmitir. Hay niños que se dejan apagar este potencial creativo tan potente por padres que no comprenden el poder de esta realidad, al venir éstos de una época con una crianza mucho más rígida, pero es su naturaleza y debe reconocerse ya. Nacimos para ser únicos, y algunos como ellos, muy difícilmente entrarán en los estándares sociales, pues vienen a re-crearlos, así como se re-crean a sí mismos constantemente.
- El conceptual: En este caso en particular hay que detenernos y distinguirlo de los niños que desarrollan compulsiones y obsesiones, las cuales suelen estar asociadas a una imposición del control parental muy fuerte sobre sus deseos e instintos, y asimismo la intelectualización del afecto como mecanismo psicológico de defensa. El conceptual simplemente puede mantener la empatía índigo, la agilidad perceptiva e incluso la canalización de ideas increíbles que logran materializar, como el caso famoso del inventor Nikola Tesla. Ahora bien, esta posible empatía no significa eterna simpatía. Tappe describe a los conceptuales como excelentes a la hora de concentrarse en una labor y si eso significa ignorarte o verte un poco mal si perturbas su momento de estudio y/o trabajo, lo hará. Tan sólo debes asegurarte de brindarle calidez emocional para asegurar que su gran intelecto no sea una burbuja contra su mundo afectivo.
- El interdimensional: Este es el más escaso y a su vez el menos comprendido de todos, al que puede costarle mucho manifestarse. Muchos pueden quedarse en un muy marcado aislamiento social e incluso el autismo. A esta situación puede sumársele la probabilidad de tener habilidades psíquicas que terminen por ser categorizadas como alucinaciones e ideas sobrevaloradas y delirios. Si sientes que en tu hijo o algún conocido destacan éstas facetas, las herramientas como el yoga (especialmente kundalini yoga) y actividades meditativas pueden ser un paso valioso para que puedan empezar a amasar sus ideas y despertar su poder revolucionario.

Testimonio personal
Este es un tema que causa grandes dudas. Sin embargo, si bien desde la adolescencia creía en el mundo esotérico y energético, ante esta suposición me mantenía resistente. O sino me consideraba niño índigo pero sólo por una gran sensibilidad que yo pensaba que era muy normal. Pero esta situación cambió al conocer personalmente al psíquico médium Bhagavan Vásquez, el cual pudo describir algunos de mis familiares ya fallecidos y canalizar mensajes de ellos, y era imposible que hubiese obtenido tal información de segundas fuentes.
Los psicólogos y psiquiatras no lograban solucionar las visiones que éste tenía desde los 8 años, y tuvo que asistir a un parapsicólogo, que fue el único que le entendió y enseñó a canalizar tales facultades. Así como él, pueden existir tantos diversos médiums o psíquicos incomprendidos.
por Alzentro | Jun 8, 2016 | Artículos
| El término ‘niños índigo’ viene usándose desde hace varios años para dar nombre a aquellas nuevas almas con una esencia evolucionada de conciencia. |
Somos conscientes de que el mundo ha cambiado, rápidamente. En los últimos 100 años, el ser humano se ha visto enfrentado a un aceleramiento cada vez más vertiginoso tanto de la tecnología de la cual dispone cotidianamente, así como también del medio en el cual se ve envuelto, pasando en muy poco tiempo de un entorno muy cercano a la naturaleza, a mezclarse dentro de ciudades completamente urbanizadas, muchas de ellas superpobladas.
El gran error que persiste en la mente de muchos humanos en la actualidad, es el pensar que este desarrollo tecnológico y urbanístico es simplemente en nuestro ambiente externo, como resultado de la gran inteligencia humana que ha permitido hacernos la vida fácil y cómoda. En realidad, estos grandes avances en nuestro entorno material, corresponden a un avance en nuestra conciencia y en la forma de interactuar con el mundo que nos rodea, que se ve proyectada en lo material.
Para poder hacer frente a esta inminente realidad, la evolución (que no sólo aplica en lo material y lo genético, sino también en la conciencia) ha abierto paso a generaciones de almas que –desde la creatividad y espontaneidad– poco a poco presentan actitudes y percepciones distintas del mundo, las cuales hasta a los mismos padres les llega a sorprender (es importante este detalle pues la formación de un niño tradicionalmente está influenciada en primer lugar por los padres).

Entonces, aparte de la herencia cultural que obligatoriamente tiene una fuente externa, hay cada vez más de éstos niños índigo que presentan por ejemplo: gran poder empático e intuitivo, actitud pacífica y serena, e incluso sueños premonitorios y capacidades psíquicas como la mediumnidad.
Éstas capacidades eran frecuentemente vetadas por generaciones pasadas, y no podemos asegurar si en realidad estaban presentes en igual o mayor cantidad de seres humanos que en la actualidad, pero lo cierto es que, gracias a la facilidad de comunicación existente hoy en día, es posible corroborar que incluso entre jóvenes adultos, existe un potencial intuitivo y creativo más prominente y también más recurrido que en tales viejas generaciones.
Pero, para manejar con más claridad este fenómeno, describiré lo que es un niño índigo y sus clasificaciones.
Origen del término
Este nombre surgió gracias a clarividentes como Nancy Tappe, que a partir de finales de los 60’s e inicios de los 70’s, empezaron a vislumbrar en los niños pequeños un color índigo en su aura (entiéndase al color índigo o añil como un azul violeta). Esta nueva ola de seres con vibración distinta sincronizó con el boom del rock-pop y la era hippie, durante la cual la sociedad, especialmente la juventud, empezó a rebelarse contra los patrones establecidos por tantas generaciones.
Entonces, estos videntes de aura, siendo capaces de ver esta radiancia especial en estos niños, empezaron a notar diferencias de actitud y comportamiento entre estos seres y aquellos que no la presenciaban. Solían destacarse ser más reservados, muy astutos y creativos para diversos tipos de problemas y/o con una capacidad sobresaliente para desarrollar empatía, de la mano con una poderosa intuición.
Cabe destacar que una de las peculiaridades principales de los niños índigo es que vienen preparados para un mundo nuevo, con una configuración nueva de la percepción del mundo y que por ende, los casos de niños sensibles pero aislados se debe en parte a que su dimensión material o más densa de su ser no encontraba o encuentra un ambiente en el cual se sienta comprendido y adaptable. Debido a esto, algunos niños índigo deben enfrentarse al desafío de materializar esta nueva realidad armónicamente en la Tierra y mientras no logren ‘aterrizar’ completamente, se verán alejados de su propósito y esquivos a la realidad.

Aunque se ha llegado a categorizar los niños índigo, la gran mayoría comparten lo siguiente:
- Pequeños sabios: a estos niños prácticamente no necesitas decirle que hacer. El es capaz de guiarse a sí mismo e intuir respuestas a sus problemas. Incluso dicen que es recomendable tratarlo como un adulto normal.
- Muy intuitivos y empáticos: Si hay alguien a quien sea difícil lograr mentir es a esta generación, pues tienen un gran poder intuitivo al que poco se escapará. Ahora, si te mantienes mintiendo y te cierras ante él, éste se aislará y/o se hará el loco como si no se diera cuenta que percibe tales señales emocionales.
- Conciencia planetaria despierta: Comparten una conciencia ecológica y facilidad par entender la posición de otra persona. Estarán más inclinados al respeto por los animales y de pequeños podrán tener sueños (metas) dirigidas a sanar o reestablecer el equilibrio en el mundo. Si en su niñez temprana fueron así pero luego crecen con actitudes completamente contrarias (siendo violentos con animales o personas, por ejemplo), es porque se vieron frustrados.
- Príncipes y princesas: Dicen que ser el hijo único favorece una mayor atención por parte de los padres y que el hijo pueda llegar a creer que el mundo le sirve. Sin embargo, no sólo los primogénitos presentan éstas características de niños índigo o nacieron en medio de familias ricas, y aún así se sienten prósperos, pues son conscientes del poder de atracción de su mente y su alma elevada.
- La culpa no sirve para reprenderlos: Es muy típico de la era anterior la dureza de carácter para con los niños, y la manipulación a través de la culpa. Pero esta nueva generación sabe que la culpa es un veneno para el alma y vienen fortalecidos contra ésta, pues saben que su misión en esta venida al mundo no es inspirar a través de tal energía.
- Incomprendidos y rebeldes: Esto es lo más distintivo y quizá la parte más difícil de entender por las generaciones previas. El mundo se encuentra frente a cambios gigantescos y la mayoría de los que se mantienen sufriendo es porque no encuentran cómo adaptarse a este nuevo contexto. Pero estos niños si, sólo que tal realidad puede ser tan contrastante de lo que ha venido siendo durante siglos, que la maestría de ser padres de estas criaturas implica una escucha activa y comprensiva, pues en su intuición está la llave para trascender con el menor sufrimiento posible esta transformación.

Tipos de niños índigo
La autora Nancy Tappe, pionera en el desarrollo de este tema, categorizó a los niños índigo en cuatro ramas. Una persona no debe ser exclusivamente de un tipo (la idea es orientar, no etiquetar), pues seguramente encontrará uno principal y compartirá rasgos de otro.
- Humanista: Es considerado el tipo de niño índigo más esparcido y común, caracterizado por una gran facilidad para el contacto e interacción social sobre distintos temas, si bien seguramente irán enfocados en el despertar de la conciencia y la emancipación de la sociedad de los patrones obsoletos de la era anterior.
- Artista: Estos son los niños ‘superdotados’ en las ramas artísticas o en actividades donde se exija creatividad. A muy corta edad pueden tener gran soltura musical o realizasrte un dibujo/pintura extraordinario. Son personas que difícilmente sentirán que hacen algo erróneo pues si su vida es arte, su accionar no es bueno o malo, sino una expresión plena de su ser. Pueden ser reacios a la disciplina, sin embargo es un desafío que los hará fortalecerse a sí mismos. Ahora, las instrucciones ante las cuales se haga ‘discípulo’ tienen que estar acordes con su nueva conciencia, sin forzarse a obedecer a patrones que sienten que no concuerdan con él.
- Conceptual: Estos son los tipos que les gusta estudiar o que demuestran facilidad para enfocarse en un objetivo o situación. Son calculadores, disciplinados y debes respetar dichos espacios. Pueden verse muy atraídos a los cálculos y a la tecnología, especialmente a los videojuegos. La diferencia con otros niños es que tiene ideas propias y muestra gran madurez, aunque debe cuidarse del excesivo aislamiento social y cuidar su salud emocional, abriendo espacios para interactuar con sus queridos.
- Catalizador: Este es el menos frecuente pero el más distinguido entre los 4 tipos. Es aquél filósofo y maestro de la conciencia directamente consciente de este contraste de las eras y de la dirección que el rumbo está tomando. Estando despiertos, son tremendos visionarios y deberán estar luchando por sueños relacionados al despertar de una nueva conciencia para la humanidad, aunque esto le pueda parecer locura a la gran mayoría de los que lo rodean. Presentan el desafío de muy probablemente convertirse en grandes líderes revolucionarios en su adultez, que deba afrontar con la resistencia al cambio de millones de personas para cumplir su sueño, y el sueño del mundo.
En un próximo post comentaremos temas afines como la manera correcta de tratar con estos niños, opiniones de la psicología con respecto al tema, abordaje terapéutico de los mismos y por último, que ha pasado con los índigos ya adultos, cómo se desenvuelven hoy en día y lo que deberían empezar a hacer para ayudar a dar encaje a este Nuevo Mundo que todas las almas -en el fondo de cada quien- esperan.
por Alzentro | Jun 3, 2016 | Artículos
A través de la historia de la humanidad, las sociedades que ésta ha formado se han visto configuradas por distintas creencias, maneras y costumbres que han guiado sus pasos y definido su legado. Sin embargo, lo que siempre permanece a través del tiempo ha sido y será nuestra identidad y naturaleza: a pesar de la constante evolución de conciencia, mantiene siempre una semilla o esencia valiosa y que -sobre todo en momentos de álgidos cambios como ahora– debemos reconocer para poder elevarnos y superar los desafíos.
Gran parte de esta esencia, puede ser descubierta tanto en la meditación y el yoga, como en contacto con nuestro origen y la aceptación de nuestras raíces, pues permites purificarte y discernir mejor la misión y necesidades de tu alma. Ahora bien, estas palabras tienen su fundamento tanto en las enseñanzas espirituales, como en la medicina y la ciencia. Son las siguientes:
La naturaleza y el yoga
Las prácticas yóguicas, prejuiciosamente, han sido asociadas en primer lugar hacia la India, a veces dentro de un marco religioso o pseudo-religioso que hacen fortalecer el paradigma de que es una práctica aduladora o pagana. Sin embargo, la globalización y la antropología cada vez ha abierto más los ojos ante la realidad que en muchas culturas del mundo, sólo que con distintos nombres, se ha dado paso al surgimiento de algún tipo de yoga, que en esencia es una tecnología o herramienta destinada a favorecer el despertar de la conciencia hacia una vida más saludable, santa, y atenta a los mensajes de las sincronías (‘casualidades’) para cada alma.
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Y es que, si bien la palabra yoga es de origen indio (significa ‘unión’ o ‘integración’), su esencia es compartida en culturas de todo el mundo. Prácticas como el Tai Chi Madrid y Chi Kung son algunos de los ejemplos (que extendemos en este artículo). Las enseñanzas de estas corrientes comparten que el hombre crea todo lo que ha creado como una necesidad de proyectarse a sí mismo y dejar una huella en el mundo, pero sólo la obra de quien se mantiene consciente de su origen y verdadera naturaleza puede prevalecer y volverse trascendente.
En el día de hoy, podemos evidenciar el fuerte impacto ambiental y social que ha dejado la humanidad en los últimos siglos, debido a la necesidad de desarrollar conocimientos y tecnologías para sobrevivir y superar desafíos. Sin desprestigiar el enorme beneficio que este legado nos ha dejad, ahora lo apremiante es que cada quien se encuentre a sí mismo y evolucione a un nivel de conciencia más ecológica, conectada a la naturaleza, tan sólo posible a través del auto-reconocimiento.
Por miedo a tantas enfermedades anteriormente incurables y aspectos de la naturaleza que no se conocían, las sociedades más desarrolladas se avocaron a distanciarse en lo posible de la convivencia con la naturaleza y por tal razón se construía un entorno civilizado, usando la Tierra para la producción de alimentos y bienes, pero sin la conciencia ecológica necesaria.

Actualmente, el ‘primer mundo’ o los países con mayor desarrollo están viviendo con mayor impacto las repercusiones de esta vida sintética y alejada de la naturaleza, al consumir tantas comidas procesadas y sin un estilo de vida acorde con nuestro cuerpo humano.
Factores de estrés antropogénicos (creados por el mismo ser humano) que influyen sin darnos cuenta en la desconexión de ese contacto interior son:
- Falta de ejercicio físico: Debido a tantas generaciones con gran esfuerzo físico, la civilización buscó una vida no sólo segura sino lo más cómoda posible. En muchos ha traído la desventaja del sedentarismo y el desarrollo de la llamada sobrecarga alostática, que favorece al estrés crónico y desgaste tanto en lo físico como en lo psicológico.
- Exceso de estímulos estresantes virtuales: Hasta hace tan sólo 2 generaciones, nuestra psique estaba acostumbrada a reaccionar a estímulos estresantes inminentes y reales. En la sociedad civilizada actual, el exceso de información, proveniente desde distintas partes del mundo, no sólo desconectan -y mantienen desconectado- al individuo de la realidad inmediata sino que también agregan estresores de más ante los cuales no podemos hacer demasiado por solventarlos. Sin embargo, la reacción de alarma se mantiene como respuesta automática y el equilibrio interno se ve afectado en todas sus dimensiones.
- Uso de aparatos electrónicos: Se ha demostrado que tan sólo el hecho de colocarse frente a la pantalla de un televisor o computador genera estrés tanto en niños como en adultos, no sólo en la vista sino a nivel psicológico. Especialmente en las noches, cuando el ser humano se desconecta de la naturaleza de sus ritmos internos y se mantiene por largas horas sin dormir. Esto también nos aleja del equilibrio si no lo moderamos lo más posible o lo erradicamos.
- Falta de termorregulación: El uso de acondicionadores de la temperatura (ya sean aires acondicionados o calefacción) de forma contínua, ante cualquier alteración de la temperatura en el ambiente, impide al cuerpo generar procesos de adaptación que son necesarios para el correcto funcionamiento de, por ejemplo, la tiroides. Cuando alguien presenta problemas para adaptarse a la temperatura ambiente de manera permanente, es un indicador de problema de salud. Naturalmente, en casos de un fuerte frío invernal esta situación no aplica puesto que se hace necesario calentarse para sobrevivir, pero en casos no extremos es mejor conectarse con la temperatura de la naturaleza que te rodea más seguido. Así también puede desarrollarse una mejor conciencia ecológica sobre el calentamiento global.

La naturaleza y la salud de nuestra inmunidad
Como ya mencionamos, cuando estamos en un entorno natural, lo más virgen posible, nuestro organismo se encuentra en su medioambiente original, dentro del cual nuestra especie ha convivido desde sus inicios evolutivos. La cercanía con la naturaleza, si bien puede causar estrés o situaciones de alarma, realmente facilita la aproximación del organismo a su fisiología natural, y específicamente en el caso de la salud inmunológica, produce variadas ventajas. Cabe recordar que nuestro sistema de defensa es uno de los más costosos de todo el organismo y su desequilibrio crónico sale muy caro para nuestra salud.
Desde la perspectiva bioenergética, nuestro sistema inmune está vinculado al cuarto chakra, también conectado al corazón y al amor. La abundancia del color verde presente en la naturaleza favorece psicológicamente a retomar la paz interior, encontrar el silencio y una actitud más meditativa.
Conoce más sobre los principales centros bioenergéticos y su asociación con nuestra salud.
Alimentos de origen
Cada generación ha encontrado distintos desafíos y la generación nuestra presenta una paradoja. Por un lado, se encuentra la llamada ‘falsa abundancia’ alimentaria de los países mejor posicionados económicamente, pues presentan gran diversidad de comidas para cada gusto pero sigue predominando el consumo de productos procesados, a pesar de las opciones naturales orgánicas y de cultivo orgánico que puedan encontrarse.
Por la otra parte, cada vez hay mayor dificultad en cuanto al acceso a alimentos, agua potable y recursos naturales en países apenas tomados en cuenta por los medios internacionales. Los niveles de deforestación tanto en el Amazonas sudamericano como en distintas partes del mundo es alarmante, y por ello es que es necesario expandir la conciencia ecológica, y con ella la revalorización del contacto con la naturaleza para asegurar el bienestar y la integridad de las generaciones venideras.
«Se el cambio que quieres ver en el mundo»
Mahatma Gandhi

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