por Alzentro | Sep 17, 2015 | Artículos
La sociedad juvenil y adulta del siglo actual se ha mantenido muy ansiosa por conseguir ideales físicos muy fornidos (más frecuente en los hombres) o delgados con cero depósitos de grasa visibles (mujeres). Aunque estas tendencias varíen, lo que atrae nuestra atención es que muchas de estas modas pueden verse alimentadas por emociones e intereses que no son congruentes con una vida saludable, como la presión social, auto-conceptos inseguros y por supuesto, el exceso de información contradictoria que provienen tantas fuentes diversas –muchas de ellas sin respaldos científicos- gracias a la llegada de la Internet y el auge del ‘fitness’ en las redes sociales.
En el siguiente artículo te comentaremos en como un estilo de vida libre de tóxicos pueden incidir tanto en tu figura como en una salud plena o con malestares crónicos y lo respaldaremos con enlaces a estudios que sustentan lo compartido. Empecemos.
Desintoxicación: Cuenta los químicos, no sólo las calorías.
Desintoxicar es clave para dar paso a una mejor calidad de vida, pues previene a tu cuerpo de daños y posibles dolores al momento de consumirlas así como enfermedades crónicas a largo plazo. Al evitar acumular toxinas puedes, como obsequio, lograr tu peso ideal ya que muchas veces lo que realmente el cuerpo necesita es una limpieza de los contaminantes que acumulamos.
Las ansias por conseguir una dieta baja en grasas, colesterol y calorías pueden ser peligrosas, no sólo por la falta de nutrientes y ácidos grasos esenciales sino porque la persona se olvida de contar los edulcorantes, conservantes, entre otros aditivos y componentes que en su consumo constante son altamente tóxicos para el ser humano, independientemente de su edad o condición física, pues el organismo no está evolutivamente preparado para procesarlos como alimento. Los principales son:
• Azúcares añadidas, azúcar refinada, fructosa y jarabe de maíz: son tóxicas para el organismo. No sólo por los niveles de azúcar en sangre y posibles problemas pancreáticos por su alto consumo, sino por su toxicidad inmediata para el sistema nervioso, pues funcionan similares a una droga produciendo una adicción negativa, esto es induciendo a un consumo cada vez más compulsivo (incluyendo la stevia). Esto aumenta la ansiedad por comer fuera de hora, dificultando más tus programas de entrenamiento y el ritmo natural de tu cuerpo. La manera más saludable de consumir el azúcar es directamente de las frutas (a mordiscos, no en zumo) y la miel en cantidades moderadas.
• Glutamato monosódico: ‘A que no te puedes comer sólo uno’ es el resumen de muchos mensajes publicitarios de productos con este componente que esta intencionalmente agregado para producir adicción y consumo compulsivo, pero irrita el sistema nervioso muy gravemente. Se encuentra en saborizantes, sopas y alimentos en conserva, así como en mucha comida rápida. Además, el sodio del mismo –y en la sal refinada- provoca retención de líquidos, lo cual no te conviene si quieres bajar unos kilos o evitar problemas vasculares. Muchas empresas lo usan siendo conscientes de su peligrosidad y lo disfrazan con nombres alternativos como: saborizantes, resaltador/potenciador de sabor, o por sus siglas GMS.
• Gluten: Aunque no seas intolerante al gluten ni padezcas de la enfermedad celiaca, esta proteína altamente consumida en la actualidad (presente en cereales como trigo, avena, cebada y centeno y sus derivados como panes, galletas y cerveza) tiene efectos lejanos de ser saludables, como reducir la absorción de nutrientes así como daños a nivel neurológico y aumento de riesgo de autismo, trastorno de déficit de atención y enfermedades autoinmunes.
Cualquier otro saborizante o conservante que evites en tu dieta reducirá los riesgos de consumir elementos que a tu cuerpo les produce más malestar que alegría. Para facilitar un estilo de vida purificador, consume alimentos de origen orgánico y en su presentación natural (no envasados ni procesados). Tu cuerpo también necesitará consumir 8 vasos de agua diarios para así poder desintoxicar con mayor eficacia, acompañado de actividad física constante. En Alzentro te ofrecemos distintas actividades y clases para que descargues tu estrés, liberes tu energía y tengas un mejor contacto contigo mismo para escuchar lo que tu cuerpo te pide para mantenerse saludable.
Y tu… ¿te intoxicas o te desintoxicas?
Cuéntanos que haces para cuidarte. Compártelo para que nuestros lectores puedan cuidarse como tu.
por Alzentro | Sep 16, 2015 | Artículos
Cómo saber si necesitás ayuda para recuperar el rumbo de tu vida
Hay veces en que transitas por la carretera de noche y sientes que no te diriges a ninguna parte y entonces te crees perdido, pero de pronto encuentras algo que te resulta familiar y es en ese momento en que te vuelves a incorporar en la carretera que te conduce de manera directa a tu hogar.
Pero hay otros momentos en que por más vueltas que des no encuentras el camino que necesitas tomar para recuperar el rumbo y, es en esos instantes en que desearías tener a alguien que pudiera orientarse o aconsejarte sobre qué recorrido tomar.
¿Te has visto envuelto en alguna de estas circunstancias? Tal vez no te ha ocurrido con un auto pero puede que te haya sucedido con tu vida donde los sentimientos se presentan de manera semejante.
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No se trata de las preocupaciones sino de saber afrontarlas
Seguramente te estarás diciendo por qué no puedo salir de esta preocupación hoy si es un problema que se me presenta a menudo. ¡No es para que os preocupéis! Es exactamente así como lo estáis planteando. Frente a los mismos inconvenientes no solemos operar de la misma manera. En la forma que tenemos de reaccionar intervienen muchos factores tales como el entorno, las compañías, el contexto laboral, el acompañamiento afectivo del momento. Y es por ello que conflictos que en algunas circunstancias no representan ninguna dificultad, en otros momentos pueden ser verdaderas anclas de hundimiento.
Esos momentos, cuando se siente que se navega en un barco sin timón pero que tampoco tiene un ancla, son las etapas indicadas en las que se necesita contar con el asesoramiento de alguien capacitado.
Que toda vida tiene un rumbo, de eso no hay duda. Es por ello que se debe estar siempre alerta cuando no se observa la meta porque, es posible, que se haya tomado un atajo incorrecto y se necesite de las verdaderas instrucciones para retomar.

La vuelta a los límites
Se puede sentir verdadero terror cuando, de repente, también se hacen invisibles todos los límites de una ruta. ¿De límites estamos hablando? Claro que sí. Los límites no son malos, al contrario. Son los indicadores que nos permiten darnos cuenta por dónde transitamos. Son los que nos indican cuáles son los momentos de peligro, dónde se encuentran las curvas y cuáles son, por ejemplo, los topes de velocidad.
¿Qué haríamos en un vehículo sin los límites? Seguramente andaríamos dando vuelta sin sentido, probablemente chocándonos con otros que tampoco respetaran los límites o que sí lo hicieran.
Y si esto lo trasladamos a nuestra vida… ¿se puede recorrer la ruta de nuestra vida sin límites? Posiblemente no ya que las consecuencias podrían ser muy grandes. Es en este momento en que también nos damos cuenta que necesitamos ayuda para recuperar el rumbo de nuestras vidas. Es el momento en que sabemos qué bien que nos vendría alguien que se animara con los límites y que nos pusiera todas las indicaciones de cómo se puede avanzar.
La ayuda en la recuperación del rumbo de la vida de cada uno es eso:
- Una guía
- Un soporte
- Una zona de reflexión
- Un cartel luminoso
- Un barco con timón pero también con ancla.
- Una mano en el hombro que te direccione la mirada.
Cuando sientas que estás yendo a tientas, cuando notes que no tienes marcado en tu espíritu dónde debes detenerte, cuando no sepas ni siquiera por qué estas avanzando sin rumbo; detente solo un instante y hazlo para pedir ayuda.
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por Alzentro | Sep 15, 2015 | Artículos
Te explicamos en que consiste la Terapia Gestalt
Es muy probable que hayamos escuchado alguna vez hablar de la terapia Gestalt y de sus bondades y beneficios, pero realmente… ¿qué es la terapia Gestalt? ¿En qué consiste?
En primer lugar, cuando hablamos de terapia Gestalt debemos saber que se trata de un enfoque terapéutico encuadrado dentro del movimiento de la Psicología humanística o del Desarrollo del Potencial Humano que surgió en los Estados Unidos, concretamente en la soleada California, en los años 60 del siglo XX.
La terapia Gestalt fue pensada y elaborada por un matrimonio de un psiquiatra y una psicóloga llamados Fritz y Laura Perls, a través de distintas influencias del psicoanálisis, del existencialismo, del psicodrama, la filosofía, el budismo Zen…
El objetivo de la terapia Gestalt se centra, de forma primordial en la búsqueda de la autorrealización. Algo, qué duda cabe, que no ha de estar ligado, de forma necesaria a ninguna patología. Es decir, que no es primordial que se sufra ninguna enfermedad o carencia para aprovechar los beneficios de la terapia Gestalt.
La terapia Gestalt considera que la vida y comportamiento de los humanos gira en torno al proceso de adaptación al ambiente en el que nos movemos y vivimos, para, a la postre, buscar nuestro propio equilibrio y cubrir nuestras necesidades.
En esa búsqueda de equilibrio y de adaptación en su entorno que realizamos como seres humanos, encontramos el concepto holístico del ser humano. Nos referimos a que debemos de considerar a cada persona en su conjunto, pero formando parte de un ecosistema; de un ecosistema complejo.
En definitiva, encontramos personas y su entorno. Y la relación que nosotros tenemos con nuestro entorno determinará nuestra conducta. Si en los continuos cambios que hay en el entorno, nosotros somos incapaces de alterar nuestras técnicas de adaptación, se considera que esta interacción entre la persona y su entorno ha enfermado.
El objetivo, por tanto, de la terapia Gestalt consistirá en poder ofrecer los medios para que pueda resolver sus problemas actuales y los que le puedan surgir en el futuro. La base de esta terapia es que nos demos cuenta de nosotros mismos, que tengamos conciencia como tal y, por supuesto, que tengamos conocimiento de nuestras acciones y sus consecuencias.

Solo a través de este conocimiento, podremos encarar y resolver nuestros problemas, a través de nuestras propias capacidades y nuestras habilidades.
Nuestros pensamientos y acciones están íntimamente relacionados. Una persona coherente actuará según piense, y a través de sus pensamientos podremos deducir unas acciones o, al menos, sus deseos.
La terapia Gestalt pone su foco en el cliente, que no paciente…, ya que no se considera que haya que curar a alguien que esté enfermo. El cliente siente o percibe, y el terapeuta estará atento a su lenguaje no verbal (tono de voz, lenguaje corporal… o cualquier otro tipo de expresividad en su comunicación) ya que frecuentemente el lenguaje verbal enmascara la realidad de nuestra expresión corporal, y de nuestros verdaderos sentimientos.
De esta manera se conecta al cliente con su lenguaje interno, para que tome conciencia de su realidad, de sus sentimientos y de su forma de actuar.
La terapia Gestalt también pone su foco en aquellas situaciones inacabadas de la vida del individuo, pero siempre desde el momento presente (el aquí y el ahora) ya que puede ser el origen del estancamiento de su energía.
por Alzentro | Sep 14, 2015 | Artículos
Dónde conseguir las mejores técnicas hipopresivas y ejercicios para realzar el abdomen.
Todos hemos oído hablar de los abdominales hipopresivos, de sus bondades y excelencias, aunque quizá también hayamos podido escuchar que este tipo de ejercicios cuentan con críticos muy severos que derrumban sus argumentos y beneficios por los problemas posturales que pueden conllevar, como más adelante veremos con detalle.
Pero, cierto es, que todos nosotros hemos escuchado hablar de los abdominales hipopresivos. Y lo hemos hecho, de una u otra forma, sobre todo cuando hemos querido rebajar esa ligera, o no tan ligera, curva que redondea nuestro cuerpo a la altura del vientre; o, cuando después de un parto, lo han recomendado para mejorar el suelo pélvico. Lejos de la teoría que los sustenta, en realidad, los abdominales hipopresivos fueron pensados por Marcel Caufriez, doctor de origen belga, para evitar o reducir la incontinencia urinaria y las disfunciones, propias de la edad, en materia sexual, pero como en otros órdenes de la vida, sus beneficios pueden ir más allá que para lo que estaban pensados.
Pero, ¿cómo se hacen esos ejercicios abdominales hipopresivos?
Todos sabemos, de manera acertada, que no hay nada mejor para mantenernos en forma que comer en base a una dieta sana y realizar el ejercicio físico preciso para cada edad y estado de forma. Y si lo que queremos es mejorar nuestro abdomen y conseguir un vientre plano, los abdominales hipopresivos y otros ejercicios son una gran solución.
Eso sí, es necesario que instructores profesionales, te orienten a la hora de realizar estos ejercicios. Ven a probar una clase de Método Hipopresivo. Podrás plantear todas las preguntas que desees y resolver tus dudas a nuestro instructor Javier Postigo.
Existen multitud de posturas con las que podemos realizar los más eficaces abdominales hipopresivos para mejorar nuestro abdomen. Recomiendan, para comenzar, calentar todo el cuerpo realizando unos ejercicios preparatorios. Para ello, comenzaremos tumbados boca arriba, en posición de cúbito prono, y con las rodillas flexionadas en un ángulo de 45 grados. Una vez situados, ponemos en movimiento toda la zona pélvica, de tal manera que movamos la cintura hacia el suelo y, después, la elevamos hacia arriba, ejerciendo fuerza de manera progresiva. Con ello, lo que estamos consiguiendo es movilizar toda la zona pélvica.
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Las abdominales hipopresivos pueden hacerse de pie o sentados.
Un primer ejercicio podría ser aquél en el que, de pie, con la espalda inclinada y con las palmas sobre las rodillas, previamente flexionadas, encogemos el abdomen. Otra postura sería aquella en la que, de rodillas sobre el suelo, y formando una especie de “L” con nuestro cuerpo, estiramos los brazos de forma paralela a aquél.
La reiteración en el tiempo de estos abdominales, los abdominales hipopresivos, potencia la ayuda a reducir el tamaño de nuestra cintura, mejorar la postura de nuestra espalda, algo aconsejable conforme vamos cumpliendo años; siendo recomendable sobre todo para mujeres que han sido madres. Así, como comentábamos antes, la incontinencia urinaria y las disfunciones sexuales.
Y, por si no fuera poco, para los amantes y defensores de los abdominales hipopresivos gracias a estos ejercicios, la presión del abdomen se ve reducida, aumentando la protección y la reubicación de nuestros órganos. ¡Adelgazamos!

Reprocessing Soft Fitness
Pero no todo es unánime entre las opiniones que defienden los abdominales hipopresivos. De hecho, existe una corriente que critica la aportación de Marcel Caufriez. Piti Pinsach, otro experto en Deporte y actividad física, renegó de las bondades “aparentes” de los abdominales hipopresivos. Asegurando que el ejercicio físico de los abdominales deteriora el suelo pélvico por la presión que se ejerce al realizarlos. Para evitarlo, según su opinión, existen centenares de ejercicios alternativos, basados en el Reprocessing Soft Fitness, que también se pueden realizar sentados o de pie. La mayor parte se realizan aguantando la respiración, alargando y estirando el cuerpo, a la vez que adaptando posturas propicias para ejercitar los brazos junto a la respiración.
Seas o no defensor de los abdominales hipopresivos, ahora quizá cuentes con información que antes desconocías. Como siempre decimos, en nuestro centro del Barrio de Salamanca en Madrid ante la duda, lo mejor es ponerse en contacto con profesionales que sepan orientarnos en aquello que más nos conviene e interesa.
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por Alzentro | Sep 11, 2015 | Artículos
¿Sabes como te puede ayudar el Taichi? Te lo explicamos.
Como sabemos, el tai chí es un arte marcial que nació en el Imperio del Sol Naciente, en la apasionante y legendaria China. Todos hemos visto imágenes de los parques chinos, en los que se practica de forma masiva el taichí o el tai chí chuan, como también se le llama. Es un imagen recurrente la que nos viene a la imaginación. Y, la verdad, que produce cierta sana envidia. Ya nos gustaría ver en nuestros parques o lugares de recreo a más personas practicando taichí. Todo llegará…
Y si el taichí es practicado de esa forma masiva, aunque sea en el lejano oriente, por algo será. Son muchos los beneficios de este milenario arte marcial, tanto desde el punto de vista físico como mental. El taichí, en realidad va más allá de las artes marciales, puesto que es una práctica que favorece nuestra salud física y nuestro espíritu, ya que utiliza la meditación, meditación en movimiento, eso sí.
Por ambas razones, su práctica habitual, su conocimiento profundo, es ideal para combatir el stress en el que vivimos, en demasiadas ocasiones, como consecuencia de las exigencias de la vida moderna. Una vida compuesta, en su peor versión, de depresión y ansiedad. Pues el taichí nos puede ayudar. ¡Claro que sí!
Son millones de personas quienes practican el taichí y si nos beneficia a todos, lo hace, más si cabe, con las personas mayores. El hecho de que se fundamente en movimientos lentos, buscando la armonía y la relajación, hace que sea factible su práctica para las personas mayores y que sus propios ejercicios contribuyan a mejorar su equilibrio. A la vez, los ejercicios físicos favorecen la circulación sanguínea, mejoran las articulaciones y los músculos, conservando la complexión física. Y, por si fuera poco, el ejercicio que realizamos con la práctica del taichí, también nos prepara mejor para el sueño.
Un estudio realizado por el Centro Médico estadounidense Tufts-New England resaltaba que el taichí mejora de manera ostensible si se realiza a largo plazo. El estudio avalaba todas las bondades del taichí que hemos señalado hasta este momento. Y más.
En nuestro Centro de el barrio de Salamanca en Madrid, puedes practicar Taichí y recibir sus beneficios. Recuerda que la primera clase es gratuita.

Pero, en este artículo, nos hemos propuesto centrar la atención en resaltar los beneficios del taichí para reducir el stress. Sin duda, una de las claves se encuentra en sus movimientos suaves, relajados, alejados de posturas rudas, secas o de fuerza. Es poco usual encontrar movimientos explosivos o muy rápidos, aunque también los hay, en algunos casos incluso se puede practicar con armas.
Para llevarlo a la práctica, en primer lugar, es necesario contar con la ayuda de un profesional experimentado, que conozca las posturas correctas y, sobre todo, que nos enseñe a respirar, a controlar la respiración en el desarrollo de cada ejercicio.
La respiración debe encontrar la relajación, ser fluida y acompasada; adaptada a los movimientos que haremos con el cuerpo. De tal manera, que es la respiración quien antecede a la actividad física, para que ésta última se vaya adaptando al movimiento y encuentre sincronía.
En este punto, queremos destacar algo que, no por obvio, es menos importante: Ya conocemos que una mala práctica puede ocasionar lesiones. En este caso, en el taichí, las lesiones se suelen centrar en las articulaciones. De ahí que insistamos en que se recurra a un profesor experimentado para llevar a la práctica sus ejercicios.
Curiosamente, las mejores horas para practicar taichí, son el amanecer y el anochecer. Por eso no es extraño ver a primera hora del día a muchas personas en los parques chinos, practicando taichí. Sobre todo, como decíamos al comienzo, a personas mayores.
Y, no hace falta hacer estudio alguno, para darse cuenta de que las personas que realizan taichí, son longevas y presentan un estado de forma al que, en occidente, no estamos acostumbrados. Así es que, como práctica milenaria que es y conocidos sus beneficios, ¡¡no esperemos a disfrutarlos!!
Puedes ver un video de nuestro grupo de Taichi en el Parque Eva Perón (cerca de Alzentro). Verás las posibilidades y el encanto de practicar TAichi al aire libre y en contacto con la naturaleza.