La sociedad juvenil y adulta del siglo actual se ha mantenido muy ansiosa por conseguir ideales físicos muy fornidos (más frecuente en los hombres) o delgados con cero depósitos de grasa visibles (mujeres). Aunque estas tendencias varíen, lo que atrae nuestra atención es que muchas de estas modas pueden verse alimentadas por emociones e intereses que no son congruentes con una vida saludable, como la presión social, auto-conceptos inseguros y por supuesto, el exceso de información contradictoria que provienen tantas fuentes diversas –muchas de ellas sin respaldos científicos- gracias a la llegada de la Internet y el auge del ‘fitness’ en las redes sociales.

En el siguiente artículo te comentaremos en como un estilo de vida libre de tóxicos pueden incidir tanto en tu figura como en una salud plena o con malestares crónicos y lo respaldaremos con enlaces a estudios que sustentan lo compartido. Empecemos.

Desintoxicación: Cuenta los químicos, no sólo las calorías.

Desintoxicar es clave para dar paso a una mejor calidad de vida, pues previene a tu cuerpo de  daños y posibles dolores al momento de consumirlas así como enfermedades crónicas a largo plazo. Al evitar acumular toxinas puedes, como obsequio, lograr tu peso ideal ya que muchas veces lo que realmente el cuerpo necesita es una limpieza de los contaminantes que acumulamos.

Las ansias por conseguir una dieta baja en grasas, colesterol y calorías pueden ser peligrosas, no sólo por la falta de nutrientes y ácidos grasos esenciales sino porque la persona se olvida de contar los edulcorantes, conservantes, entre otros aditivos y componentes que en su consumo constante son altamente tóxicos para el ser humano, independientemente de su edad o condición física, pues el organismo no está evolutivamente preparado para procesarlos como alimento. Los principales son:

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Azúcares añadidas, azúcar refinada, fructosa y jarabe de maíz: son tóxicas para el organismo. No sólo por los niveles de azúcar en sangre y posibles problemas pancreáticos por su alto consumo, sino por su toxicidad inmediata para el sistema nervioso, pues funcionan similares a una droga produciendo una adicción negativa, esto es induciendo a un consumo cada vez más compulsivo (incluyendo la stevia). Esto aumenta la ansiedad por comer fuera de hora, dificultando más tus programas de entrenamiento y el ritmo natural de tu cuerpo. La manera más saludable de consumir el azúcar es directamente de las frutas (a mordiscos, no en zumo) y la miel en cantidades moderadas.

• Glutamato monosódico: ‘A que no te puedes comer sólo uno’ es el resumen de muchos mensajes publicitarios de productos con este componente que esta intencionalmente agregado para producir adicción y consumo compulsivo, pero irrita el sistema nervioso muy gravemente. Se encuentra en saborizantes, sopas y alimentos en conserva, así como en mucha comida rápida. Además, el sodio del mismo –y en la sal refinada- provoca retención de líquidos, lo cual no te conviene si quieres bajar unos kilos o evitar problemas vasculares. Muchas empresas lo usan siendo conscientes de su peligrosidad y lo disfrazan con nombres alternativos como: saborizantes, resaltador/potenciador de sabor, o por sus siglas GMS.

Gluten: Aunque no seas intolerante al gluten ni padezcas de la enfermedad celiaca, esta proteína altamente consumida en la actualidad (presente en cereales como trigo, avena, cebada y centeno y sus derivados como panes, galletas y cerveza) tiene efectos lejanos de ser saludables, como reducir la absorción de nutrientes así como daños a nivel neurológico y aumento de riesgo de autismo, trastorno de déficit de atención y enfermedades autoinmunes.

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Cualquier otro saborizante o conservante que evites en tu dieta reducirá los riesgos de consumir elementos que a tu cuerpo les produce más malestar que alegría. Para facilitar un estilo de vida purificador, consume alimentos de origen orgánico y en su presentación natural (no envasados ni procesados). Tu cuerpo también necesitará consumir 8 vasos de agua diarios para así poder desintoxicar con mayor eficacia, acompañado de actividad física constante. En Alzentro te ofrecemos distintas actividades y clases para que descargues tu estrés, liberes tu energía y tengas un mejor contacto contigo mismo para escuchar lo que tu cuerpo te pide para mantenerse saludable.

Y tu… ¿te intoxicas o te desintoxicas?

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