«Continuamos con los recursos del yoga útiles para afrontar emergencias con mejor actitud e incluso ayudarnos a sobrevivir en situaciones adversas de salud. ¿No has leido la primera parte de este artículo? Aquí la tienes: Yoga Kit primeros auxilios»

En nuestra anterior publicación compartimos los principios de los primeros auxilios que deben tomarse siempre en cuenta para una asistencia eficiente en las emergencias, donde resaltamos que el primer individuo a atender y al que debes darle prioridad es a ti mismo, sino no podrás asegurar que tu ayuda a los demás sea la más consciente y efectiva. Continuamos con el poder de la respiración consciente para afrontar emergencias.

Fiebre y calores: Sitali Pranayam

En el caso de la fiebre, ésta es una reacción fisiológica natural del sistema inmunológico (mientras no pase de las 48 horas o 41ºC) para atacar antígenos que han entrado al organismo. En caso de los calores, pueden surgir por desequilibrio a nivel hormonal, que no permite la correcta adaptación térmica. La siguiente técnica puede usarse efectivamente para afrontar fiebres que ya estén alcanzando temperaturas demasiado altas -como prevención de su aumento- y ante los llamados calores, para un mayor confort. En casos de querer afrontar las cálidas temperaturas de verano, también pueden ser de gran utilidad.

¿Cómo hacerla?

El Sitali Pranayam tan sólo consiste en doblar tu lengua en forma de ‘U’, sacándola lo más posible hacia adelante (que sientas una ligera tensión en la base de la lengua). Preferiblemente cierra los ojos y enfócalos en el entrecejo. Desde ahí, inhalas por la boca suave y profundamente, exhalas por la nariz de forma calmada.

Permite tomar conciencia del aire frío que empezará a pasar por tu garganta y la relajación que esto brindará. Ésta técnica de respiración funciona trayendo aire frío a tu cuerpo y ajustando el funcionamiento de la tiroides al halar la lengua hacia fuera (por eso es importante que saques bien la lengua, aunque al principio quizá te de risa).

Si no puedes doblar la lengua en ‘U’, entonces inhala por la boca como si chuparas a través de un pitillo (estirando los labios hacia delante, dejando un pequeño orificio entre ellos), y exhala igualmente por la nariz. Con realizar esta respiración por 3 a 5 minutos, ya notarás un cambio en la sensación de frescura en tu cuerpo y tu organismo ya adoptará un ritmo respiratorio más completo. También pensarás todo con más calma y este pranayama sirve para enfriar las emociones turbulentas.

Otras aplicaciones y contraindicaciones

11 minutos meditando con esta forma de respiración sencillamente te doparán y llevarán a una relajación demasiado profunda, que te darán ganas de acostarte. Así que esta técnica si bien tiene muchas ventajas, ¡cuidado al hacerla por demasiado tiempo al conducir o cuando debas estar alerta! Tampoco es recomendable usarla si te encuentras en medio o cerca de un incendio inhalando su humo, ya que en este caso será mejor seguir inhalando por la nariz, pues respirarás un aire mejor filtrado del hollín y las cenizas.

Ante emergencias por frío

Así como hay recursos para emergencias relacionadas con las altas temperaturas, el abanico de recursos yóguicos y afines también proporciona opciones para aquellos momentos donde el calor hace falta. El cuerpo humano, dentro de sus variadas capacidades, tiene los recursos como mamífero para producir su propio calor corporal. Esta cualidad natural, se mantiene activa en todos nosotros. Sin embargo, para algunas personas más que otras, el calor interno no siempre se siente tan presente.

Si bien todos solemos mantener una temperatura sana en la cotidianeidad (entre los 36 y 37,5ºC), en ambientes donde el frío reina, algunas personas se ven mucho más afectadas que otras, ya sea por la falta de grasa corporal (delgadez), falta de desarrollo de vello corporal o su ausencia por depilación, y/o porque la distribución del prana o calor vital a través del cuerpo se encuentra bloqueada.

Agni Pran o Respiración de Fuego

Esta respiración es practicada en las clases de Kundalini Yoga, y es una respiración muy potente capaz de oxigenar y purificar tu sangre y tu sistema en pocos minutos de práctica.

  • Ayuda a la distribución de la energía vital en el organismo,
  • A mantenerte alerta y;
  • Con la práctica constante, ajustará las funciones de la mayoría de los órganos del cuerpo.

Esta respiración puedes utilizarla en situaciones en las que las temperaturas son bajas e incluso fuera de emergencias, cuando te sientas apagado y sin vida.

¿Cómo hacerla?

Tal respiración se realiza inhalando y exhalando de forma rápida y dinámica por la nariz, bombeando fuerte y conscientemente la exhalación desde el punto umbilical. Es decir, ‘metes’ tu ombligo hacia dentro a la vez que exhalas y relajas en cada inhalación para continuar. Con ‘dinámica’ nos referimos a que alcances un ritmo de 2 a 3 respiraciones por segundo. La inspiración se realiza de forma automática, sólo debes enfocarte en la exhalación.

Si te cuesta entender este patrón respiratorio, coloca ambas manos sobre tu punto umbilical y exhala metiendo el ombligo, y te ayudas presionando con ambas manos, visualizando que apagas una vela de cumpleaños con cada exhalación nasal.

Puedes realizarla por el tiempo que sea necesario, para recuperar la vitalidad y mantener el calor interno, procurando acentuar la velocidad de la respiración si quieres despertar tu ánimo, o aumentar la fuerza muscular del bombeo si la realizas para distribuir calor corporal. Con 5 minutos ya debería de haber surtido el suficiente efecto, puedes descansar y luego, si vuelve a haber otro bajón de temperatura, continúa.

Contraindicaciones

  • Antes que cualquier otra advertencia, el agni pran está estrictamente prohibido en mujeres embarazadas. Sin excepciones.
  • Esta respiración está totalmente contraindicada para después de comer o beber cualquier cosa. Tanto la respiración de fuego como cualquiera que implique el bombeo del punto umbilical es peligrosa, pues en el proceso digestivo se encuentra necesariamente activo tu sistema nervioso parasimpático, mientras que la respiración de fuego es un activador del sistema nervioso simpático, es decir, su sistema opuesto, encargado de utilizar la energía de los alimentos una vez digerida.
  • Se recomienda esperar al menos 1 hora y media después de la última comida o bebida azucarada, e incluso más de 3 horas si son comidas pesadas para el aparato digestivo, como las carnes rojas o los granos y legumbres. Si no haces caso no importa, el dolor de barriga y/o de cabeza te alertarán enseguida. En caso de haber tomado agua, tampoco te caerá bien hacer el agni pran de inmediato, pero con esperar unos 10 minutos ya será suficiente.
  • Puede resultar dolorosa para una mujer durante su menstruación y algunas personas anémicas o asmáticas pueden presentar problemas, por lo cual sugiero a todas las personas con estas condiciones primero asistan a una clase de Kundalini Yoga y practiquen dicho pranayama con un profesor o guía certificado hasta manejarlo con seguridad, por su propio bien y de aquellos a quienes les podría tocar enseñarles y asistir en emergencias.

Meditación o respiración solar / Meditación tummo

Ésta técnica adicional para el despertar del propio calor interno es distinta a la respiración de fuego por un factor importante: la meditación solar es una herramienta que puede servir con alta probabilidad sólo en la medida en que la hayas practicado y amaestrado con antelación. La respiración solar funciona despertando el calor interno de tal forma que puedas ser consciente del mismo tanto en ambientes fríos como en los cálidos, pero que puede llevar un proceso más profundo y emocional para dominarla, dependiendo de la persona.

¿Cómo hacerla?

La respiración solar es muy sencilla, pero debes practicarla para ti, difícilmente encontrarás su eficacia aplicándola en las emergencias si no la comprendes previamente. Se trata de sentarte donde recibas directamente la luz del sol en postura cómoda y alineada (hombros caídos hacia atrás, pecho abierto y que sientas que puedas inhalar al máximo de tu capacidad).

«Abre tus canales de energía y conoce el Saludo al Sol en las clases de Hatha Yoga en nuestro centro en Madrid.»

De ahí comienzas a respirar larga y profundamente por la nariz, sintiendo como tu diafragma (base del tórax) también participa en la inhalación expandiéndose con fuerza hacia abajo, y subiendo al exhalar. Para introducirse a esta meditación, lleva tu palma derecha abierta y los dedos juntos viendo hacia abajo, a la altura de tu corazón, y la mano izquierda viendo hacia arriba a la altura de tu estómago. Con los ojos cerrados vas a imaginar que el aire que respiras empieza a alimentar un sol entre tus manos, como si tu respiración hiciera la función de fuelle que alimenta una llama o bola de fuego. Tus manos podrán calentarse con la práctica y sentirás el calor que se despierta en el espacio entre ellas.

«¿Conoces los monjes que sobreviven al frío extremo con esta técnica?»

Dicha postura te mantendrá más activo al tener que sostener los brazos en la postura indicada, así que será más fácil desarrollar la visualización. Luego de practicar e internalizar tal meditación por los días que te haya sido necesario, vas a pasar a la siguiente forma: llevar las manos sobre las rodillas, colocándolas en la posición gyan mudra, y ahora visualizarás ese sol y su calor -que antes veías afuera- dentro de ti, a nivel de tu plexo solar y expandiéndose a todo tu pecho.

Cada una de estas formas de meditación debe tomarte unos 5 a 15 minutos por al menos 40 días para amaestrarla. Si sientes impaciencia, dómala y permite que la energía de la ansiedad se convierta en combustible para ese calor. Probablemente llegues a sudar aún en un ambiente fresco. Recuerda que lo natural es que hagas esta meditación recibiendo luz solar directa. Luego puedes intentar, como desafío adicional, sentir y aumentar ese calor sin presencia del sol o incluso al aire libre durante una noche de otoño.

Contrastes con la respiración de fuego y contraindicaciones

Esta respiración solar no tiene tantas precauciones como la respiración de fuego, pero alguien que no confíe en el poder de la visualización o esté domado por la impaciencia difícilmente va a sentarse a meditar en un sol interno.

Incluso en quien la conoce, la mente en alarma en estas situaciones puede apresurarse a buscar soluciones más activas e inmediatas (y es normal). Por eso es necesario practicarla previamente, para que seas una antorcha de luz y vida que puedas avivar conscientemente en los momentos de mayor frío y soledad, y brindar así un calor más real a otros.

La respiración de fuego que expliqué antes va dirigida a despertar energía y calor de forma inmediata y puede asimilarse más rápido, pero puede cansar a quien la practica, algunas personas se confunden, además de las varias contraindicaciones ya explicadas.

Esta respiración solar no sólo te ayudará a sobrevivir a situaciones de emergencias, sino que despertará el calor afectivo real que como humano viniste a sentir, pues despierta la circulación del prana por todo tu pecho a través de tu sangre y hacia todo el organismo. Cada célula de ti estará más viva que nunca.

En el Yoga, todo somos uno.

QUIZÁ TE INTERESE...  3 signos de alarma sobre problemas de salud