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La personalidad, también conocida como estructura de carácter, está constituida por el conjunto de rasgos psicológicos que nos definen. Es, según la psicología moderna, un patrón de conductas consolidadas. Este patrón de conducta se va internalizando en el proceso de socialización, siendo que los genes y el entorno familiar interactúan para dar origen a eso que llamamos personalidad.

Ahora bien, ¿puede un transplante de órganos alterar nuestra personalidad?

Trasplante de órganos y cambios en la personalidad

El enigma sobre los aparentes cambios de personalidad en aquellas personas que han recibido trasplantes de órganos, ha dado lugar a diversas teorías explicativas. No obstante que para la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), el único órgano que puede conservar recuerdos es el cerebro, los casos de personas que han reportado cambios en sus personalidades tras recibir recibir un órgano de algún donante abundan.

corazón trasplante personalidad

En efecto, de un 6% a un 15% de aquellos que han recibido órganos reportan cambios radicales en sus personalidades. Uno de estos tantos casos es el de William Sheridan, cuyo trasplante de corazón, parece haberle dotado de una extraordinaria habilidad para el dibujo  que antes no poseía antes de la intervención quirurgica en la que recibiría u nuevo corazón.

Muchos donantes han reportado conductas que no consideraban usuales hasta antes del transplante. Sus gestos, según relatan, se han visto afectados. Algunos abstemios han sentido de pronto la imperiosa necesidad de beber, en tanto que otros han sentido unos deseos inusitados de fumar o dedicarse a alguna afición por la que habían demostrado poco o nulo interés en el pasado. Al investigar a sus donantes de órganos, se ha logrado advertir que estas características les acompañaban.

Algunos casos

La actriz francesa Charlotte Valandray, no sólo cambio sus gustos luego de un trasplante de corazón, también se enamoró del viudo de su donante. Mientras que Clayre Sylvia, después de haber sido trasplantada de pulmón y de corazón, parece haber experimentado un giro masculino en sus gustos, mismos que registro en su autobiografía.

Sin duda, el corazón es uno de los órganos más emblemáticos y carismáticos del ser humano, tal como afirma Josep M. Caralps, quien realizó el primer trasplante de corazón en España en 1984.

Hoy por hoy, España es uno de los países en los que se realizan más trasplantes de órganos en el mundo. Por consiguiente, no es extraño que el tema de los trasplantes genere miles de búsquedas en internet, y los casos de cambios de personalidad encuentran tanto detractores como seguidores entre las creencias de los españoles.

Memoria celular, una hipótesis por refutar

La memoria celular es una de las hipótesis que han surgido para explicar el fenómeno del cambio de personalidad tras los trasplantes. Según esta teoría, cada celular contiene memoria y, por tanto, las células de los órganos de donantes contienen parte de sus memorias.

memoria celularHabida cuenta de que el cerebro es el único órgano que almacena recuerdos, la afirmación de la memoria celular parece ser bastante antropocéntrica si nos plegamos a una noción de memoria vista como acto reflexivo que posibilita la evocación de experiencias y datos pasados. Sin embargo, si asumimos una noción de memoria mucho más amplia, las células si tienen memoria. La memoria evolutiva, aquel registro de los cambios genéticos que dan lugar a los proceso que conocemos como historia natural, se registran de hecho en el ADN y, por consiguiente, en las células.
No obstante, la memoria evolutiva parece distar mucho de una memoria celular capaz de alterar el comportamiento humano. El enigma, por lo tanto, sigue en pie.

Intercambio energético

Algunos corrientes afirman que el cambio de personalidad se debe a un intercambio energético. Una vez más si nos remitimos a la ciencia, es imposible negar que un órgano, al ser la materia energía según la física moderna, es también un intercambio energético. Pese a esto, tal aseveración no atañe en modo alguno a que dicho intercambio energético pueda tener efectos sobre la personalidad. Por consiguiente, las explicaciones sobre el fenómeno no son del todo concluyentes, y pertenecen a corrientes de pensamiento metafísico o espiritual.

Podrían existir formas de energía inadvertidas por los humanos en juego. ¿podrían desempeñar un papel en el fenómeno del cambio de personalidad de los trasplantados?

energía y personalidad

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Ansiedad y dudas sobre el fenómeno observado en la personalidad

Muchas personas luego de haberse sometido a un trasplante de órganos, o al prepararse para recibirlo, acuden por ayuda para disipar dudas con respecto a este tema. La asistencia de especialistas tanto a nivel psicológico como a través de cualquier terapia alternativa que pueda ayudar a reducir la ansiedad al respecto puede ser de gran utilidad.

Dilemas éticos: recibir los órganos de un asesino

El cine de terror ha abordado el tema durante años, y es que el tema es intrigante y ha generado múltiples polémicas.

Por más escépticos que seamos, tal parece que nadie quiere el corazón de un asesino. O, al menos así lo demuestran las encuestas, pues, la sola idea de recibir el corazón de un criminal genera repudio en la gente.
Un estudio llevado a cabo en el Reino Unido ha aseverado que la mayoría de personas no son indiferentes con respecto al origen de los órganos que les trasplantarán. Según la investigación, las personas prefieren recibir el corazón de una buena persona.De este modo, la creencia del traspaso de rasgos de personalidad al recibir un órgano de otro, puede influir aun en las preferencias de los escépticos sobre el origen de los órganos.

Un estudio llevado a cabo en el Reino Unido ha aseverado que la mayoría de personas no son indiferentes con respecto al origen de los órganos que les trasplantarán.

¿cuántas personas dicen haber experimentado el fenómeno?

Según el profesor Bruce Hood, -quien ha conducido la investigación a partir de una muestra de estudiantes de la Universidad de Bristol UK-, una de cada tres personas que han recibido órganos creen tener algún tipo de conexión con el donante. Este hecho  puede vincularse a los cambios de personalidad que han advertido algunas personas que han recibido una segunda oportunidad a través de un trasplante.

Un dilema ético

Ronald Phillips, asesino y violador condenado a muerte en Ohio, expreso su voluntad de donar su riñón a un familiar y su corazón antes de ser ejecutado. Los cuestionamientos éticos sobre el tema, y la posibilidad de que el condenado este manipulando a sus ejecutores para obtener una condonación de la pena -e incluso una inmerecida posibilidad de redención según consideran algunos-, no permitieron llegar a un consenso con respecto a este caso. Como este, existen muchos otros asesinos que no han tenido éxito al tratar de donar sus órganos, pese a que en términos biologicos y médicos podrían haber salvado vidas.

Más allá de las experiencias sobre la afectación de la personalidad de los trasplantados, la ética parece ocupar un lugar al juzgar el origen de los órganos.

Para más información visita dilemas éticos del trasplante de órganos

¿Saber o no saber?

Algunos especialistas sugieren que puede ser mejor no conocer el origen del órgano donado. Según Isabel Clarke, psicóloga del servicio nacional de salud británico (NHS): “Recibir el corazón de otra persona supone un gran golpe emocional”. Las opiniones a este respecto tampoco parecen ser unánimes.
¿Podría existir algo de sugestión alterando la personalidad de los receptores de órganos? La evidencia al respecto no es concluyente. Sin embargo, buscar ayuda de especialistas para la ansiedad u obsesión sobre el tema es lo más recomendable en caso de presentarse.