Comentamos sobre aquellos súperhumanos que a través de la meditación y el yoga logran superar los límites comunes de la resistencia y salud.

A través de la historia y en muchas películas y relatos de ficción, se han relatado fábulas y leyendas acerca de seres humanos que alcanzan poderes y facultades que van más allá de lo considerado ordinario, desafiando nuestra percepción de lo que es humanamente posible. Personas que resisten temperaturas extremas, clarividencia, el poder de escuchar los pensamientos de otros, levitación, entre otros, son algunas de las facultades que se le han otorgado a algunos súperhumanos, y algunas de ellas –que si existen- las comentaremos a continuación.

Empezar por reconocer nuestro verdadero potencial humano

Antes de tocar el tema de los súperhumanos, debemos definir en primer lugar qué es humano, es decir, hasta donde pueden llevarnos nuestras capacidades fisiológicas y mentales como especie y a partir de qué punto la mayoría de la población de la actualidad se encuentra más enferma y en números rojos en cuanto a salud, adaptabilidad y resistencia, en vez de estar conectados con su verdadero potencial.

Más que conciencia material

Aunque muchos lo nieguen, la mayoría de la sociedad actual se encuentra demasiado enterrada en la conciencia material. ¿Somos una especie inteligente y pensante? Sí. Pero, a pesar de nuestra inteligencia superior, hoy en día nos enfrentamos a una etapa de grandes cambios ante los cuales, si se resiste y el ego domina, se perpetuará el sufrimiento.

Esto sucede porque el ser humano se ataca a sí mismo al no reconocerse completamente, es decir, como un ser también espiritual, y junto a esto se ausenta el reconocimiento de que espíritu, cuerpo y mente forman una unidad dentro de cada uno. La abundancia de enfermedades en la actualidad es producto de esa desconexión.

Cuando te conectas conscientemente con esa dimensión del ser (sin olvidar las demás), se proyectará en una salud integral y serás capaz de reconocer las oportunidades que la vida te está poniendo a disposición. Esto es debido a que el ego y sus deseos superficiales e individualistas dejan de apoderarse de tu mente, el cual es el objetivo verdadero del yoga, taichí y toda práctica de elevación de conciencia.

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Salud humana

Un ser humano feliz refleja ese estado de conciencia con su presencia y el bienestar de su templo sagrado personal: el cuerpo físico. Un organismo sano reúne lo siguiente:

  • Flexibilidad y adaptabilidad: Tanto en lo físico como en lo psicoemocional, un organismo sano es capaz de percibir y adaptarse al medio correctamente sin olvidarse de quién es y de cómo volver al equilibrio después de alguna situación estresante o problema particular. La flexibilidad en los tejidos se asocia a una persona libre de estrés crónico, porque una persona muy rígida oculta miedos instaurados de la infancia, que mantienen contraída las distintas áreas musculares, y esto repercute en el funcionamiento de cualquiera de los órganos.
  • Respiración consciente y completa: Un ser humano feliz refleja su equilibrio y paz interior en todo momento, y el primer indicio de esta realidad -aunque se percibe intuitivamente- es su respiración. Con esto no nos referimos sólo a la inhalación y exhalación -de la cual podemos ser conscientes-: también a nivel celular, sucede la respiración en las mitocondrias la cual es aún más crucial, si bien la calidad de la respiración pulmonar influye en ella.
  • Reconocimiento de emociones, sin perder su centro: Con esto hacemos referencia a la inteligencia emocional, la expresividad afectiva y la empatía. Como seres humanos, debemos aprender a reconocer nuestras emociones y ser sinceros con los demás, pero sin identificarnos con ellas, pues son una reacción a un estímulo y no una definición de ser.
  • Intuición despierta y equilibrada: No todos los seres humanos desarrollan o nacen con la capacidad de poderes psíquicos o vivencias de lo ‘sobrenatural’. Sin embargo, como almas venimos armados con un potencial intuitivo natural, que puedes despertar y refinar en espacios como nuestras clases de meditación. Los hombres deben aprender a percibir desde lo intuitivo o ‘tercer ojo, mientras que las mujeres, que ya vienen cargadas de un gran poder intuitivo y empático, deben aprender a canalizar tal potencial para estar más equilibradas.
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Los súperhumanos reales

Antes de la aparición de las historietas de acción, y aparte de los mitos religiosos de dioses o semi-dioses, ya han existido textos a través de la historia que dan otra perspectiva a este asunto de los súperhumanos, brindando incluso herramientas e instrucciones que pueden permitir, al practicante disciplinado, alcanzar tales facultades. Muchas de estas prácticas vienen vinculadas al yoga o alguna tecnología sagrada, las cuales desarrollan no sólo la habilidad particular, sino distintas facetas de la propia personalidad y la toma de conciencia de dimensiones de la propia existencia hasta el momento desconocidas, ya sea para bien o para mal.

Resistencia a temperaturas extremas

Poder sobre el frío

Uno de los grupos de reales súperhumanos más famosos y difundidos en la actualidad, es la de los monjes tibetanos, quienes, a través de su maestría sobre la mente logran hazañas que desafían los límites comunes. De estas habilidades especiales, una de las más famosas es la capacidad de mantener el cuerpo caliente a pesar de las bajas temperaturas que lo rodean (esta práctica suele realizarse en zonas frías como las altas montañas nevadas del Tíbet y realizarla en entornos calientes puede ser contraproducente).

El desarrollo de esta habilidad se consigue a través de la meditación Tummó. Esta meditación consiste principalmente en visualizar un centro de luz y calor en el cuerpo, a nivel del ombligo o nabhi, el cual es alimentado del prana o energía vital pura. Para alcanzar esto, también es necesario pasar por un cambio de estilo de vida y de alimentación que te purifique y permita que tu metabolismo funcione a un nivel óptimo.

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Amaestrar esta práctica permite al yogui aumentar su temperatura corporal hasta unos 17°C sin la necesidad de moverse. Durante esta meditación, los maestros suelen vestirse con prendas húmedas y logran secarlas y dejarlas calientes debido al calor producido y hacen competencias en base a quién las seca mejor, todo esto a temperaturas que rozan los 0ºC, en las cuales tu o yo, sin un buen abrigo, podríamos caer fácilmente por una hipotermia.

Relación con el desarrollo del ser: esta capacidad de producir y mantener el calor a pesar de la fría adversidad, significa que tu voluntad y brillo como alma puede mantenerse a pesar de la frialdad de otros, además de reflejar tu pureza tanto física, como espiritual.

Poder sobre el calor

Así como hay resistencia al frío, también puede desarrollarse resistencia a las altas temperaturas, que además permitan hacer aún más difícil la aparición de quemaduras.

La piel es un órgano que participa en similitud a un sistema respiratorio, y un individuo con mayor capacidad aeróbica debería tener también una piel más resistente a quemarse.

Lo natural del ser humano es que éste sea capaz de regular su temperatura incluso en climas muy calientes, y contar con una correcta hidratación y fluido de los líquidos corporales, gracias a un óptimo funcionamiento de sus órganos y glándulas, especialmente de la tiroides y los riñones.

Los súperhumanos logran desarrollar una mayor resistencia a largos períodos de sequía y alta insolación, pues su piel y organismo pueden administrar mejor el agua que ingiere.

También han logrado hacer eco aquellos que logran caminar sobre brasas o terrenos muy calientes sin quemarse ni desarrollar ningún tipo de ampollas, ni siquiera leves. Hablando desde mi experiencia personal como maestro yogui, si es posible. Aún no he andado sobre brasas, pero si he logrado caminar sobre terrenos a altísimas temperaturas (piedras y arena) por largos períodos de tiempo sin quemaduras ni sensación de dolor. Los instrucciones primordiales son las siguientes:

  • Meridianos limpios: para poder desarrollar esta resistencia es importante purificar el organismo y alinear correctamente tus canales energéticos, lo cual puedes corroborar cuando domines las asanas del yoga. De esta manera el calor (que es una forma de energía) fluye directamente desde los pies al resto del cuerpo y no se queda trancado, produciendo las ampollas y quemaduras.
  • Los pies: es muy conocido, gracias a la reflexología podal, que los pies son un mapa del cuerpo humano, y su capacidad de resistencia sólo podrá manifestarse a través de una salud óptima y se reflejará en la resistencia de los pies.
  • Control de la respiración: otro detalle valioso es que, al respirar, te concentres en inhalar y exhalar única y exclusivamente por la nariz. Hacerlo por la boca hace que el calor lo sientas como dolor y no puedas dar más de 5 pasos.
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A nivel emocional, esta resistencia se asocia a una voluntad pura, donde el fuego espiritual se encuentra vivo y al conectarse con el calor del sol y la tierra, sólo compartes esa energía, pues tu voluntad (calor interno) se encuentra alineada con la Voluntad Divina.

¿Existen más súperhumanos reales?

Sí. El ser humano ha desarrollado aún más capacidades extra-ordinarias, y seguiremos actualizando sobre esta información en nuestro blog. Suscríbete y recuerda que, el fin de todo yoga o práctica psicoespiritual como las que ofrecemos en Alzentro, es que seas tú mismo y seas feliz.

Sat Naam / Namasté.