Te compartimos todo lo que confirma la influencia de la salud emocional en un bienestar integral.

Como parte de nuestras publicaciones especiales, hoy compartimos el impacto de la salud emocional y espiritual en el cuerpo físico y cómo expresar y vivir conscientes de nuestras emociones y sentimientos exalta nuestra calidad de vida y nuestra salud integral. La palabra emoción proviene del vocablo movere, que significa movimiento o hacer mover/desplazar, sumado al prefijo e-/ex, dando a entender como ‘mover o desplazar hacia afuera’ o ‘impulso’, y las emociones son básicamente eso, im-pulsos desde lo físico y lo psicológico que facilitan la acción y el movimiento del día a día, para dar respuesta a los estímulos del presente. Sin las emociones, no vivimos ni sobrevivimos. Hablaremos de 5 emociones principales: miedo, alegría, rabia, tristeza y amor.

Además, en el presente artículo abordaremos la relación que éstas guardan con las enfermedades sistémicas más comunes en la civilización contemporánea, así como aquellas herramientas terapéuticas para prevenirlas o detener su avance.

Para empezar… un poco de historia

La sabiduría de muchas etnias y culturas a través de los tiempos, han sabido percibir y delimitar la vinculación estrecha de los distintos cuerpos o dimensiones de nuestro ser (espirituales, mentales, emocionales y físicos), y la manifestación en lo físico tanto de la armonía como de los procesos de caos u obscuridad por los cuáles la persona pueda estar pasando. Si bien debemos dejar claro que la intuición siempre tendrá un rol primario en lo que a escuchar al cuerpo corresponde, nuestro organismo suele guardar algunos protocolos o tendencias principales acerca de cómo somatizar (convertir en padecimiento físico) cada bloqueo emocional, pudiendo ayudar de esta forma a encontrar las respuestas que necesites ante algún malestar y facilitar el entendimiento con tu intuición.

Un ejemplo básico de esta sistematización es la descripción de los distintos chakras o centros energéticos del cuerpo, como te explicamos en este artículo de nuestro blog. El caso de la acupuntura china, también desarrolla una descripción bastante minuciosa del mapa energético del ser humano, y junto con ellos, el conocimiento de cómo las emociones se vinculan a los procesos fisiológicos. La efectividad terapéutica de este arte, entre otras prácticas similares basado en presión en puntos específicos de la piel (como la reflexología podal y EFT), demuestran la certeza de estos enlaces.

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Puedes asistir a una sesión de Reflexología Podal, entre otras maravillosas terapias energéticas en nuestro centro en Madrid.

La descarga de emociones acumuladas, pueden aliviar dolores de manera automática y muchas otras vías terapéuticas como la Gestalt son muy conscientes de ello. En la mayoría de los casos de sufrimiento, existe un sentimiento por expresar y asimilar. Una vez que esto sucede, el alivio no sólo pasa a ser mental sino en el cuerpo físico. Si confiesas y/o vences un miedo, vences la culpa de poder disfrutar algo o descargas una rabia reprimida, algún efecto fisiológico te dejará para mejor. Describiremos las cinco emociones principales mencionadas anteriormente y los cambios que te puede proporcionar el vivir a plenitud con ellas.

Miedo vs. Confianza

emociones

El miedo, en su forma básica, es una respuesta totalmente normal y sana de nuestro organismo. Permite alertarnos de posibles amenazas con tal de sobrevivir e ir más allá, así como de activar los mecanismos de ataque o huida necesarios para salir de los apremios. Es esta la emoción más esencial tanto para el ser humano como para cualquier ser vivo incluyendo las plantas, pues como recordaremos, antes de sentimiento se trata de movimiento o acción de respuesta.

Hasta ahora todo bien, pero cuando el miedo se mantiene durante el tiempo (más de 24 a 48 horas), es decir, la persona no se aleja del estrés una vez este inició, llega la angustia. La angustia es el miedo hecho nocivo, pues ya deja de ser una respuesta natural e inmediata y pasa a instalarse en la persona como estrés crónico, corriendo así el riesgo de instalar síntomas o provocar otros traumas adicionales (principalmente psíquicos mas todo está conectado, así que alguna huella en lo físico habrá) en la persona que perduren en el tiempo, alienándola (distanciándola) así de su identidad y paz interna.

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La angustia comienza alterando los ritmos del sueño, vigilia y digestión; e impidiendo un pensamiento sereno y equilibrado. De esta manera la persona se vuelve más reactiva ante las situaciones, ya sea activa (agresivo) o pasivamente (se hace tímida y lenta para responder). También impacta en la salud y flexibilidad de la columna, principalmente la zona lumbar y es un factor crucial en la alteración de los niveles saludables de colesterol en sangre. La persona puede volverse avara, pues se siente insegura y va a permanecer buscando reservas de manera egoísta, o de amarrar personas a su vida indefinidamente, desarrollando también muchos celos.

El trabajo emocional correspondiente es aprender a confiar en ti mismo, en Dios y en todas las sincronicidades que él permite, dándote cuenta cada vez más que el Universo te sostiene en todo momento. Especialmente para esta emoción, es necesario el trabajo  del cuerpo físico, pues es una de las emociones que roba más energía, y el ejercicio ayuda a redistribuirla, permitiendo que tu cuerpo y mente se calmen.

Su emoción aliada principal suele ser la rabia o coraje, pues es aquél fuego que permite romper con la obstinación de temer a algo y estar huyendo, no sólo de lo temido, sino también de una felicidad plena, sin importar que lo que pueda pasar después sea desconocido. Muchas angustias crónicas suelen tener fuertes raíces en nuestra infancia temprana, por ende suele ser necesaria el acompañamiento de un profesional/terapeuta capacitado si no logras por tu cuenta hallar la raíz de algún miedo que esté bloqueando tu vida.

Alegría y Euforia

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La alegría, una de las emociones más importantes y preferidas por todos, permite una vida plena, de disfrute y goce. Es de gran gusto para todos y florece en la medida en que nos sintamos dichosos/as de nosotros mismos y saber quiénes somos. Sin embargo, por más magnífica que parezca, existen personas que les cuesta vivir y permitir la alegría para sí mismos, generalmente por ser muy amargados, soberbios y no se sientes dignos de ella. También existe el exceso, llamado euforia.

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Como mencionamos en uno de nuestros anteriores posts, la alegría y el placer están relacionados. Se distingue de la felicidad que esta última es un estado interno de dicha, mientras que la alegría es una emoción. Más allá de las apariencias, aunque una persona tenga mayor facilidad para expresar alegría, no significa siempre que vaya a ser la más feliz. A veces excesos de sonrisas pueden ser máscaras de realidades internas más complejas. También, la culpa puede bloquear este sentimiento, pues bloquea el merecimiento de una experiencia humana de disfrute y felicidad.

El exceso de alegría, llamado euforia o -en algunos casos-  manía, es peligroso pues lleva a la persona a la irracionalidad, la intransigencia y a trasgredir normas de convivencia y hacerla peligrosa. Muchas personas alcanzan esta emoción a través del consumo de psicotrópicos estimulantes como la cocaína, el cigarrillo e incluso el azúcar. Estos estados alterados pueden colocar en riesgo inmediato la salud física, emocional y económica del afectado así como de otros, además que, cuando las personas recurren a estos psicotrópicos, suelen escapar de realidades y decepciones internas que les resultan difíciles de admitir, y que impiden vivir una alegría verdadera e independiente.

Aunque sea su opuesto, la tristeza debe ir tomado de la mano de la alegría. Ambas se complementan entre sí, pues cualquiera al presentarse en exceso es perjudicial, pues como mencionamos, una alegría exacerbada también te saca de tu centro o yoga interno.

En nuestra próxima publicación especial/en una próxima publicación, explicaremos cómo la tristeza es necesaria y hasta beneficiosa, así como los efectos de la rabia y el amor en una estilo de vida óptimo y pleno, recordando que siempre puedes contar con nosotros para dar una mano amiga a tu felicidad y tu espíritu.