A lo largo del día cargamos mucho nuestras piernas, provocándolas tensiones, cansancio y mala circulación. Con el tiempo estás tensiones y cansancio se traduce en mala circulación sanguínea y linfática, provocándonos la aparición de la temida celulitis y flacidez, además de mantener la sensación de piernas cansadas durante todo el día, incluso aunque hayamos descansado.

Lo ideal sería no llegar a estas circunstancias, realizando deporte y una dieta sana, además de ayudarte con masajes circulatorios en la zona.

Las manipulaciones manuales que realizo en este tipo de masaje, van dirigidas a ayudar a la circulación sanguínea en su retorno venoso, y a la circulación linfática en la expulsión de toxinas. Así se reduce la tensión de la musculatura y la hinchazón, con lo que notaremos una mejoría en la flacidez y la celulitis, además de sentir las piernas ligeras y renovadas.