Me gustaría comenzar este articulo con una idea muy sugerente para mí desde que la conocí, El efecto Pigmalión.  Es uno de los sucesos que nos demuestra cómo las creencias que una persona tiene de otra,  pueden influir en el rendimiento de esta persona.  Es decir, las expectativas de padres, profesores y adultos relacionados con niños o jóvenes, son determinantes en el  comportamiento y  rendimiento de éstos.  Vamos a enumerar más adelante los factores con los que se explicó  este resultado.

El efecto Pigmalión, también se expresa como la profecía autocumplida.  Debido a que las creencias que un sujeto tiene de lo que va a pasar, tiende a actuar inconscientemente, en forma que esas expectativas  se cumplan.

Está basado en un experimento, muy conocido, que Robert Rosenthal y Leonore Jacobson  hicieron  con estudiantes de entre primer y sexto grado de educación elemental en una escuela de California en los años 60. A los profesores se les dijo que se había hecho un test de inteligencia a los chicos, y escogieron a algunos al azar. Después  indicaron a sus profesores, que utilizaron como cobayas, que debido a las altas capacidades de esos alumnos elegidos, tendrían grandes mejoras académicas durante el curso. El análisis de los resultados académicos y las mediciones de los tests realizados al cabo de ocho meses, demostró que el rendimiento de esos alumnos, elegidos al azar, durante el curso mejoró considerablemente..

En el aula, lo que ocurrió es que las creencias del profesor acerca de las capacidades de sus alumnos, infundieron las conductas que el mismo profesor esperaba. Y además, las expectativas positivas o negativas del docente,  también pueden afectar al nivel intelectual del mismo.

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La argumentación de Rosenthal sobre este suceso, de cómo el profesor, o tutor,  puede transmitir lo que espera de sus alumnos, está descrita en estos 4 factores principales:

1) Se genera un clima emocional más cercano. Esto principalmente se debe a la utilización de un lenguaje no verbal inconsciente que permite transmitir las emociones a través de gestos, expresiones faciales, tono de voz, miradas, sonrisas,… Esta comunicación no verbal constituye un complemento imprescindible del lenguaje verbal oral y permite al alumno entender y reaccionar ante los mensajes transmitidos por el profesor.

2) Se enseña más materia. Las expectativas creadas en la capacidad del alumno hacen que el profesor se esfuerce más para explicar nuevos contenidos académicos y sea más exigente con el alumno del que espera más. Esto no ocurre cuando el profesor cree que los alumnos son menos inteligentes.

3) Se les pregunta más. El profesor confía más en las respuestas de estos alumnos, por lo que se les pregunta más y con mayor grado de dificultad. Les ayuda más en las respuestas al sugerirles alternativas, les interrumpe menos, les da más oportunidades de respuesta  y más tiempo para responder.

4) Se les elogia más. Cuanto más se cree en el niño más se le alaba para que pueda obtener el mejor resultado. Si el profesor no cree en la capacidad del  alumno puede aceptar una respuesta incorrecta o incompleta.

Estos puntos para transmitir son perfectamente extrapolables a la función de padres, cambiando lógicamente las enseñanzas de conocimientos oficiales por la transmisión de valores, pautas, emociones, afectos ..etc que lleva consigo esta función. En resumen, como padres es importante crear un ambiente relajado y alegre en el que sepamos sacar la mejor versión de nuestros hijos, celebrando cada una de sus buenas acciones y cualidades, y valorando de temporal los errores y los defectos. Muy importante también cuidarnos de mantener una comunicación asertiva con ellos, sobre todo cuando ya no son muy pequeños, con la que les ayudaremos a generar una buena autoestima. (Temas que practicamos en los ‘Talleres de coaching para padres’.)

Y para ser capaces de llevar a  cabo esta situación óptima, sería deseable una consciencia personal propia que nos sitúe en una posición centrada y generosa que pueda tornarnos en un apoyo seguro y potenciador de nuestros hijos. Por esto en nuestra vida conviene ser conscientes primero, de nuestros pensamientos, que son la representación de nuestras creencias internas, en nuestro subconsciente. Y teniendo en cuenta  que nuestra comunicación es en un porcentaje muy alto no verbal, conviene revisarnos esas creencias profundas, porque que se manifiestan, y en muchos aspectos de nuestra vida.  La buena noticia es que podemos cambiar esas creencias que nos fueron transmitidas cuando nuestro cerebro no era capaz de censurar lo que no nos favorecía ni nos pertenecía.

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Otro efecto de la profecía autocumplida es lo que se llama Efecto Galatea, según el cual, es proporcional y determinante las expectativas y convicciones que tenga un individuo de sí mismo, ya que implicarán un comportamiento y rendimiento, con los resultados en su propia vida. A mayor expectativa de sí mismo mayor será el éxito personal.