Algunos fundamentos secretos u olvidados por el ser humano para vivir en abundancia plena: a la par de una espiritualidad y salud emocional equilibradas.

En la sociedad actual, influenciada por el modelo económico monetario, ha acentuado en sobremanera la perceptiva de que la cantidad de pertenencias y de acumulación de bienes, es sinónimo de la mayor riqueza o prosperidad. Incluso, personas que al leer estas afirmaciones dicen que no lo consideran así, en su pensar reactivo e inconsciente suelen aún mantener esa creencia, pues si bien se necesita ser práctico en la vida, se aferran -sin darse cuenta- a la moneda y los bienes para sentirse seguros y fingir apariencias. Por eso dedicamos un espacio a este tema en nuestro blog, para dejar en claro las distintas maneras en que se manifiesta la abundancia en la vida humana y dejar de pensar sólo en el dinero y lo material.

La abundancia material: riqueza en movimiento

La prosperidad en la vida moderna tiene bases importantes en el mundo físico: la moneda, pertenencias y sistemas de renta y mercado que de alguna u otra manera generan riqueza o ingreso a sus propietarios. Las distintas divisas de la actualidad, en primer lugar, pueden entenderse como una representación de la energía de la abundancia. La prosperidad no funciona si no existe un intercambio entre dos entes, es decir, toda economía, tanto monetaria como bio-energética, se basa en el movimiento. Mantener en circulación dicha moneda o unidad de intercambio, es fundamental para su utilidad, incluso para el mayor de los avaros. Por eso, en el mundo de los negocios y el emprendimiento se entienden dos clasificaciones de tus bienes o posesiones y la inversión de tu dinero: los pasivos y activos.

Pasivos

Es todo aquello que si bien te pertenece, te genera más gastos o pérdidas que ingresos. Por ejemplo: un coche. Entre el costo mismo del coche, repuestos y el combustible, te genera más gastos a costo de la comodidad (no digamos que sean del todo innecesarios). En la vida, los pasivos se reflejan en todos esos pensamientos y creencias que dejamos alojadas en nuestra mente sin soltar ni ponerlas a prueba, reduciéndonos la posibilidad de vivir el aquí y ahora y explotar nuestra creatividad, pues la persona suele quedarse pensando ‘si lo hubiera hecho/dicho…’, o distanciándose del mundo por proyectar ideales que no pone en práctica.

«El universo no te está castigando o bendiciendo, el universo responde a la actitud y la vibración que estás emitiendo.» Abraham Hicks

Activos

Son aquellos bienes que te generan más beneficio que deuda. Por ejemplo: ese mismo automóvil, habilitarlo para taxi. Se convierte en una inversión que pronto podrá recobrar la inversión inicial y brindará aún más renta. Existen varios tipos:

  • Tu educación y experiencia: este activo es el más holístico e importante de la vida. Así como prepares tu cuerpo y tu mente, crearás y multiplicarás lo que proyectas y podrás aprovechar el tiempo de manera más eficiente, para tu vida tanto financiera como personal (esta educación incluye la educación emocional también).
  • Que el dinero trabaje para ti: muchos exitosos del mundo de las finanzas, concuerdan en que uno de los principios más importantes a entender para una economía próspera es que el dinero es un medio, no el fin. Con esto nos referimos a que no debes trabajar por dinero, sino utilizar en el que tienes -en la medida en que lo encuentres posible- en forma de inversión, para que aquello en lo que se convierta te genere renta, así como el ejemplo del taxi que arriba mencionamos. Sin embargo, el ideal de este modelo es ser dueño de un negocio que no necesite de tu presencia continua para seguir produciendo. De esta manera, tendrás más posibilidades de mejorar no sólo tu vida económica, también te dará chance de disfrutar de las experiencias que quieres vivir y compartir con tus seres más apreciados.
Puedes conocer aquí la historia de Warren Buffett, uno de los hombres más ricos del mundo.
  • Redes: el último escaño de modelos de prosperidad y libertad financiera en la actualidad, según lo aseguran también famosos del mundo de los negocios como Robert Kiyosaki, son las de mercadeo en redes, donde tu trabajo se ve multiplicado por la conexión con otras personas que copian tu labor, a través de redes de distribución y apoyándose en las plataformas digitales de la actualidad. De esta manera ayudas a otros a crecer económicamente junto a ti. Estos son negocios también conocidos como multi-nivel, si bien no debemos caer a confusiones con los sistemas piramidales, los cuales son riesgosos y cuestionados por la ley. Este tipo de negocios requiere de auto-disciplina y concentración en sus inicios, pero en pocos año o incluso meses, podrás construir una gran libertad financiera.
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Cada una de las maneras antes descritas presenta herramientas para despertar la abundancia ajustables a distintos tipos de intereses y personalidades. Lo que queremos en realidad dar a entender, es que las puertas siempre están abiertas para crecer pero, más allá de lo financiero, la persona también necesita vivir sobre bases emocionales y espirituales estables para que la prosperidad monetaria pueda dar sus verdadero fruto que es: permitirte alcanzar tus sueños.

Por esto, continuamos ahora con los aspectos psicológicos, emocionales y espirituales que influyen en poder desarrollar la verdadera abundancia.

El poder de la proyección

Con este título hacemos el énfasis sobre los sueños. Las oportunidades y cosas que tu deseas para tu vida, de alguna manera tienen conexión con tu propósito divino. El Universo, a través de su sincronicidad, se encarga en cada momento de colocarte en el lugar y tiempo necesario para despertar y mantener el camino que necesitas hacia tu misión. Nosotros los seres humanos, a través del libre albedrío, podemos lograr decidir la forma que toma nuestro camino o si tan sólo quieres dejarte llevar por las cosas que percibes. Sin embargo, aquí haremos énfasis en el poder de la proyección. A través de técnicas como la visualización, la organización de objetivos y la meditación, puedes dar forma en el plano mental de lo que deseas, y luego escuchar tu intuición (te describimos sobre ella en este artículo)  para percibir los caminos que el Universo te abre para ello.

Esto se debe a que la abundancia en esencia, se trata de que como almas, venimos con el poder de atraer aquello que necesitamos, y esto siempre hacemos realmente, sólo que inconscientemente. Sólo podemos manejar esa atracción conscientemente cuando viene desde nuestro corazón, al encontrar ese sueño que nace del alma. De esta manera, nuestra dimensión divina se conecta con nuestra realidad material para concretar lo planificado.

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Pero, ¿qué pasa si el sueño no se cumple o se interrumpe el camino?

  • En este caso, el Universo puede estar dándote una de las siguientes indicaciones.
  • Estás siguiendo un camino que no corresponde y te protege.
  • Te faltó constancia o motivación, dándote herramientas para fortalecerte más y poder cumplir tu camino.

Hay que recordar que el mundo emocional es muy importante. Algunas personas, por ejemplo, quieren conseguir un gran negocio, no por necesidad sino por la angustia de dar una imagen o apariencia, o por resentimientos. Y siempre que se proyecta algo desde las emociones impuras, limitará lo que recibes y puede dificultar los caminos que abran abiertos a un cambio.

Muchas personas embriagadas en el poder se enfocan en la riqueza monetaria pero no descubren la abundancia y la libertad, pues descuidan su Ser integral, por lo cual empiezan a ser presas del miedo, la paranoia y el dinero, y desconocen el límite para detenerse cuando quieren algo, siendo ese algo -generalmente- simples deseos personalistas del ego.

De esta forma, concluimos que la abundancia plena sólo se puede experimentar y canalizar cuando somos conscientes de nosotros mismos y de nuestras proyecciones mentales, pues ellas determinarán lo que atraigamos. Esto aplicará siempre, y no sólo monetariamente: también en la salud, la familia y la paz interior.

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