| La música, sonido y canto de mantras han sido ingredientes eternos en los ritos y herramientas curativas espirituales y físicas. |
La historia humana ha estado siempre acompañada de sonido y música. A través de siglos de historia y desde el mismo momento de nuestro nacimiento, las distintas sonoridades dejan mensajes que impactan no sólo nuestros sentidos, sino también nuestro mundo afectivo y nuestro intelecto. En estos últimos siglos, los avances de la ciencia han permitido corroborar los efectos reales del sonido y la música correctamente manipulada en la salud física, y la eficacia de su uso como método terapéutico, ya sea a nivel médico, psicológico o psicopedagógico. La historia de estos usos y su aplicabilidad terapéutica actual la comentamos a continuación.
La historia del sonido, la música y su dimensión espiritual y sanadora
El sonido
El uso terapéutico de la música y los sonidos es tan antiguo como las civilizaciones humanas. Cabe aclarar la diferencia conceptual entre sonido y música. Con sonido nos referimos a cualquier onda que nuestro sentido del oído es capaz de percibir, independientemente de su origen e intención. La música, por su parte, es el arte de combinar y organizar voluntariamente distintos sonidos en períodos de tiempo determinado, con el fin de expresar ideas y sentimientos (aún cuando la persona no quiera o no se de cuenta, emite estos mensajes). Tanto el sonido como su organización a través de la música son elementos sanadores.
[gravityform id=»18″ title=»true» description=»false»]
En cuanto a un sonido terapéutico nos podemos referir al sonido de las aguas de un río, o al silbido del viento o de una fogata, generalmente conjugado con las sonoridades emitidas por distintas especies que se encuentren en ese entorno y que se convierten en terapéuticos cuando la persona se encuentra en calma y se permite relajar. Esto es debido a que nuestro organismo, actualmente asediado por la civilización y sonidos artificiales, encuentra en estos espacios su hogar natural, al cual se acostumbró durante millones de años de evolución. Este hecho, combinado con otros estímulos que la naturaleza brinda, como es el caso de los olores y aromas y los colores de la naturaleza, permite que el organismo recupere su equilibrio.
| Retoma el contacto con la naturaleza y tu Yo verdadero escuchando a tu ser, con clases como Hatha Yoga Madrid o chi kung, en nuestro Centro en el Barrio Salamanca. |
Incluimos este tema en primer lugar de nuestro post porque es importante recordar que la naturaleza brinda muchas respuestas ante los padecimientos comunes de hoy, producidos por alejarnos de esa fuente original de energía y sustento, y la pérdida de conciencia de sus necesidades y sus ritmos. Si se utiliza la música como terapia, debe antes conocerse el poder del sonido natural en por sí mismo. El uso de estos sonidos también se utiliza como herramienta terapéutica profesional, al menos de manera complementaria o como ‘musicoterapia pasiva’, siendo grabados en pistas de audio y colocados de fondo. Sus efectos relajantes son reales, y aún más terapéuticos cuando los escuchas ‘en vivo’, paseando por la naturaleza y dedicándote a vivir el momento presente en esos entornos.

La música
Existen registros tanto en Oriente como en Occidente de cómo se buscaba la sanación de los pacientes a través del arte del sonido (música). En China, unos 3000 años de Cristo, ya se conocía el poder de utilizar intervalos armónicos (principalmente quintas justas) para la sanación, y efectivamente, hoy día estos intervalos se consideran consonantes y básicos en la construcción de la armonía musical. Ellos consideraban la existencia de 5 notas musicales de la cuales podía partir la sanación, al vincular estos sonidos a los 5 elementos del tao: tierra, agua, metal, madera y fuego.
En el antiguo Egipto (2do. milenio antes de Cristo), se utilizaba la música para la sanación y la comunicación con los Dioses. Eran conocedores del poder de los sonidos para influenciar en las emociones y se tienen registros de personajes como el médico alejandrino Hipófilo, quien podía regular el pulso cardíaco con el uso de sonidos controlados.
En la India, se utiliza la música como herramienta terapéutica, siendo utilizados hasta hoy en día los cuartos de tono (en la música occidental se utiliza hasta los semitonos), llegando a desarrollar una mayor exactitud en los sonidos utilizados. Además, en esta región es donde más se popularizó (o desde donde trascendió con más fuerza) el uso de los mantras, o sonidos que, en su propia vibración y resonancia, llevan el significado y mediante los cuales es posible recordar y mantener la armonía original y la liberación del Karma. (Es necesario aclarar que los mantras no son exclusivos de la India, sino que son utilizados en todo el mundo bajo distintos nombres: p. ej. los vocablos Amén y Hallelujah son mantras aún vigentes en occidente).
Los cantos gregorianos dentro de las corrientes cristianas, se convirtieron por varios siglos en el principal medio sonoro de adoración permitido. Su estilo, que para algunos parece apagado y sombrío, se remonta a cuando los cristianos eran perseguidos, antes de oficializarse el cristianismo como religión del Imperio Romano (Año 325 d.C.). Luego, el estilo se mantuvo como una música meramente vocal pues se consideraba la voz como el único instrumento de efectividad y respeto suficiente para poder ser escuchados por Dios. La música de cantos gregorianos se utiliza actualmente para estimular calma y serenidad, pero también misterio y recogimiento.
Sonoterapia y musicoterapia en la actualidad
Las tecnologías modernas han permitido una ampliación impresionante de los recursos para la producción de música y sus implementos terapéuticos, además de la globalización que facilita la integración de las perspectivas y métodos de distintas partes del mundo. En cuanto a la sonoterapia, se recurren tanto a la grabación de sonidos naturales junto con la producción de frecuencias sonoras específicas a través de equipos electrónicos para hacer frente a sintomatologías particulares.

En cuanto a la musicoterapia, su desarrollo se ha acelerado desde finales del siglo XIX, al punto de ser hoy en día considerada una ciencia terapéutica de fundamentos sólidos y comprobados, y con el desarrollo de distintos protocolos para el abordaje de diversos problemas. Las principales aplicaciones terapéuticas de la música en la actualidad son:
- Psicoterapéutica: La música es quizá el arte más comunicativo y con el mensaje más ineludible de todas las artes. Su uso terapéutico para el afrontamiento del estrés y malestar emocional no solo es eficiente sino subestimado. Existen métodos/protocolos clínicos para el abordaje de distintas emociones y hoy en día se componen piezas terapéuticas específicas para cada persona. El modelo musicoterapéutico de Benenzon es el más difundido en la actualidad.
- Médica: Así como los protocolos contra padecimientos psicoemocionales, se ha desarrollado la ciencia para tratar enfermedades desequilibrios orgánicos e incluso abordar enfermedades crónicas.
- Educativa: A través del arte se puede expresar lo inexpresable en palabras. Por eso, tanto la música como el arteterapia muestra gran efectividad para favorecer a niños y adultos en su proceso de aprendizaje, así como beneficia la integración social y la comunicatividad.
Sanando a través de tu propia voz
Escucharnos a nosotros mismos es pieza clave para mantener una salud integral y mejorar nuestro desarrollo humano. Nuestra propia voz, sin importar las palabras que emitimos es capaz de transmitir nuestro estado de ánimo, intenciones y condición de salud física, pero a través de ella tenemos también el poder de cambiarlo. Clases de yoga y meditación integran el canto de mantras como herramientas para ese reencuentro y afirmación del ser dentro de la armonía que se merece. Es algo que puedes comenzar desde tu propio hogar y escuchando a tu propio maestro, o acudir a instructores y profesionales especializados para encaminar ese potencial auto-sanador dentro de cada quien.
[gravityform id=»18″ title=»true» description=»false»]
