Los movimientos que realiza el cráneo debido a las presiones que ejerce el líquido cefalorraquídeo se denomina “Movimiento Respiratorio Primario”. El líquido cefalorraquídeo circula por el cráneo y médula espinal, anclándose en las estructuras óseas del cráneo y sacro.

El líquido cefalorraquídeo es orgánico, incoloro e inodoro, ocupa los espacios que rodean al sistema nervioso central y las cavidades ventriculares. Actúa como un sistema de tapón para absorber y distribuir las fuerzas internas o externas que pudieran amenazar el encéfalo y la médula. Mediante variaciones en su volumen regula la capacidad total del cráneo y el conducto espinal.

Podemos flexibilizar las zonas afectadas por pérdida de elasticidad, lesiones en sus articulaciones, descoaptando las suturas del cráneo y liberando las adherencias de sus superficies.

La realización de esta terapia es suave, el terapeuta trabaja en muchas ocasiones con los ojos cerrados para concentrarse mejor, ya que los movimientos que debe percibir son muy sutiles.

Al ser una terapia suave, se puede realizar a personas de todas las edades, así como durante el embarazo y pos-parto, en general a personas que estén en condiciones de fragilidad. Es una terapia global que ayuda a las personas a incrementar su energía vital y sus propios recursos de auto-curación.

INDICACIONES DE LA TERAPIA CRÁNEO-SACRAL

  • Neuralgias faciales, oculares, articulares, dentales, etc.
  • Infecciones respiratorias pasados los procesos inflamatorios.
  • Alteración de los órganos de los sentidos.
  • Alteraciones del equilibrio, vértigos, etc.
  • Cefaleas.
  • Alteraciones de aprendizaje, concentración, memoria.
  • Fases depresivas.
  • Bruxismo.
  • Fases depresivas