Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer sufre una serie de trasformaciones lógicas al atender las necesidades del bebe que crece en su interior.

Estas transformaciones crean tensiones en toda la espalda, especialmente en la zona lumbar.

A partir del tercer o cuarto mes de gestación, están aconsejados los masajes de espalda para aliviar las sobrecargas producidas por el peso que se va ganando.

Igualmente están aconsejados los masajes de piernas en este periodo, para mejorar la circulación sanguínea y linfática, evitando en la medida de lo posible la congestión de pies, pantorrillas y muslos.

Con el masaje que realizo de espalda y piernas en este periodo, consigo relajar cuerpo y mente, mimando a la futura mama como se merece.