Ser terapeuta holístico significa tener una preparación especial y una mente abierta, para analizar y entender al ser humano en su totalidad: en cuerpo, mente y espíritu. En el diagnóstico holístico el terapeuta tiene en cuenta a la persona también con su entorno de vida.

Saber que tengo la voluntad de ayudar a los demás dando lo mejor de mí, a través de mis conocimientos, habilidades, capacidades y actitud para que otros experimenten bienestar, es muy gratificante y me hace feliz.

Dedicarme a lo que más me gusta es una gran fuente de alegría para mi vida, donde trabajar se convierte en un placer. Yo personalmente, focalizo la atención en la individualidad de cada persona, ejecutando “terapias” únicas acordes a sus propias experiencias, según el momento determinado para esa dolencia en particular, pero siempre trabajando con mis manos, con la mente y con el corazón.

Estrellas: 5.0. De 3 votos.
Por favor, espera...