Las 8 Ramas del Yoga

Las 8 Ramas del Yoga

El Yoga es una disciplina practicada por millones de personas en todo el mundo. Esta disciplina es milenaria y tiene su origen en La India. La misma abarca no solo la parte física, sino también a parte espiritual de un individuo sin distinguir su edad. Por tal motivo hoy podrás conocer por separado las 8 ramas del Yoga en este artículo.

Debemos aclarar que así como el Yoga tiene tantos años siendo practicado por diferentes culturas, también se ha dividido en varias ramas o componentes. Estás hacen que esta disciplina se haya internacionalizado y que además haya sufrido algunas transformaciones que en cualquiera de los casos no ha quebrantado su esencia.

Muchos libros se han escrito y muchas culturas la han practicado, pero lo importante es el beneficio que brinda a sus practicantes. En todo caso la meditación es su principal fundamento y es lo que hace que la parte espiritual se ponga de manifiesto para brindar tantos beneficios.

El budismo y el Jainismo también están íntimamente ligados a la práctica del Yoga. Su origen está en el Oriente y se remonta a unos cinco mil años, tardó muchos años en ser expandido hacia Europa y América. Pero de igual manera hoy en día ya el Yoga es conocido y practicado en todo el globo terráqueo.

La traducción de la palabra Yoga, significa “unión”, porque se refiere a la compenetración del cuerpo con el espíritu. Patanjali un reconocido pensador hindú y creador del libro Yoga-Sutra, el Yoga, es el cese de las fluctuaciones del espíritu. Es por ello que a continuación podrás conocer y aprender sobre las 8 ramas del Yoga de la mejor manera.

¿Cuáles son las 8 ramas del Yoga?

Básicamente el Yoga se divide en ocho ramas principales y cada una de estas con sus subdivisiones correspondientes. Las 8 ramas del Yoga son: Yamas, Niyamas, Asanas, Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana y Samadhi. Cada una de estas tiene algunas variaciones que vamos a estudiar a continuación para que así puedas asistir a una clase Yoga cuando lo necesites.

Yama como primera rama del Yoga

Las Yama, es una de las 8 ramas del Yoga diferentes. Está considerada como unos de los principales fundamentos de esta disciplina milenaria. Se trata de un conjunto de normas éticas que deben ser observadas por sus practicantes. También además son de gran utilidad para cualquier persona independientemente de la religión que profese. Entre estas normas podemos citar las siguientes:

Ahimsa, es el respeto absoluto hacia la vida. Es decir, nadie puede atentar contra su vida ni quitarle la vida a ningún otro ser humano.

Satya, es el absoluto apego a la verdad. Aquí no existen las mentiras piadosas, ni las verdades a medias, ni las mentiritas blancas.

Asteya, es el espeto por lo ajeno, desde lo más ínfimo hasta lo más grande. Lo que no te pertenece, déjalo donde está. Respeta la propiedad ajena, para que te sea respetada la tuya.

Brahmacharya, significa no desgastar la energía, mucha calma, cero violencia, mucho silencio, pocas palabras. El ruido contaminante, la música estridente, los gritos y el derroche de energía de aparatos encendidos sin necesidad, contaminan el espíritu y el ambiente en general.

Aparigraja, reluce que nadie es dueño de las riquezas que posee. Pues no te llevarás nada a otra vida, es decir, debes compartir en lo absoluto. No se refiere solo a las cosas materiales, sino más bien a lo espiritual. Compartir los conocimientos y enseñar todo lo que sabes a tus hermanos.

Entonces, teniendo estás normas en cuenta de la primera rama del Yoga llamada Yamas. Ya sabes la importancia que tienen las 8 ramas del Yoga para cambiar tu vida y entorno.

Niyamas como segunda rama del Yoga

Las prácticas Niyamas de las 8 ramas del Yoga. Son unas normas que si se toman en cuenta en el devenir de nuestra vida cotidiana sirven para evitar angustias y sufrimientos a las personas. En realidad esta práctica solo nos lleva a un comportamiento cónsono con la ética y con la moral.

Es menester aclarar que el Yoga, no es una religión. Por el contrario, los practicantes de esta disciplina pueden pertenecer a cualquier religión, o inclusive no practicar ninguna. Pero sí es necesario que crean en la justicia y que estén apegados a las normas de la sociedad.

Es algo razonable, el estar seguros que un practicante de Yoga. No puede ser un delincuente ni algo que se le parezca, de lo contrario, no podría avanzar en esta disciplina. Debemos saber que el Yoga, nos conduce por un camino espiritual lleno de paz y buen entendimiento con nuestros congéneres.

Sus posiciones corporales nos permiten relajarnos y brindar confort al cuerpo. Pero a la vez la meditación que se realiza conjuntamente con estas posiciones, nos permiten conectarnos con nuestro propio yo y con la naturaleza. La meditación profunda solo nos puede conducir a la justicia divina.

Asanas como tercera rama del Yoga

Las Asanas, son posturas del Yoga que nos ayudan a conseguir mucha concentración. Una de estas posturas es conocida como “el diamante”, bastante forzada para una persona pasada de kilos o para una mujer embarazada. Pero todo esto se consigue con la constancia de la práctica consuetudinaria de las 8 ramas del Yoga.

El nombre Asanas, deriva del sánscrito y traduce literalmente “asiento”, es la postura más común donde la persona permanece sentada e inconmovible. Esta postura nos conecta con el espíritu y logra desconectarnos del mundo real. Entonces las personas en sus más profundos estados de meditación, no oyen ni ven lo que los rodea, sino más bien otros escenarios placenteros.

Pranayama como cuarta rama del Yoga

Este es un tipo de ejercicios del Yoga que tiene que ver con la respiración. Estos ejercicios de las 8 ramas del Yoga están destinados a controlar el aire que penetra en los pulmones. Así se logrará respirar mucho más profundo y con la ayuda del oxígeno retenido, lograr una especie de éxtasis.

Existen cuatro modalidades de este ejercicio que nos conectan con el Praná y el Mudra. Esta práctica se considera como una ciencia, y nos permite controlar cada una de nuestras inhalaciones y exhalaciones.

Entre los objetivos que se persiguen con estos ejercicios, están: Ser virtuosos, la purificación de la frente, visualización de la energía y otros.

Pratyahara como quinta rama del Yoga

Es la capacidad de despojarnos de todos los sentidos del cuerpo humano. Aquellos que logran dominar esta práctica, reducen su estado viviente a un blanco total de todo lo que los rodea. Es decir, mientras están en ese trance, no ven, no oyen, no perciben olores, no sienten ni por supuesto, puede gustar ningún sabor. Y es por eso que para llegar a este nivel, primero se debe tener conocimiento de las 8 ramas del Yoga.

Dharana como sexta rama del Yoga

Es la capacidad que se puede desarrollar en la práctica de esta modalidad del Yoga para concentrarse en un solo objetivo. Puede ser algo tangible como un objeto, puede ser una situación específica o en una persona. Este procedimiento refleja el crecimiento espiritual de cada individuo.

Dhyana como séptima rama del Yoga

La práctica del Dhyana nos orienta hacia la iluminación que viene siendo el non plus ultra de esta disciplina. El hinduismo y el budismo, nos abordan muy de cerca en esta disciplina. Se persigue un estado similar al de la omnisciencia y la atemporalidad. Aquí se demuestra que el tiempo, en la manera en que los humanos lo concebimos, es una ilusión.

Los practicantes de Yoga aman la octava rama Samadhi

Samadhi como octava rama del Yoga

Es el máximo estado de conciencia alcanzado por los practicantes de Yoga. En este estado los yoguis se unifican con el cosmos y alcanzan lo divino. También podrán sentir lo que sienten las personas que utilizan sustancias estupefacientes de las más fuertes como los opiáceos, se suprime por completo el dolor, y lo mejor es que ni es adictiva, ni tienen efectos nocivos para la salud.

El Samadhi, es lo que se llamaría un estado supremo de optimización del placer, semejante al orgasmo. Pero mucho más duradero, más placentero y con efectos muy positivos para el cuerpo y la mente.

Este es el estado codiciado por todos los practicantes del Yoga, y que solo se consigue con la práctica constante de las personas. Una vez que la persona se haya instruido con libros o con la ayuda del internet, pueden practicar Yoga en sus propias casas, al aire libre o en grupo con el un instructor profesional. Ya que las 8 ramas del Yoga son para todos aquellos que quieren alcanzarlas.

Octava rama del Yoga “SAMADHI”

Octava rama del Yoga “SAMADHI”

Tal como ya hemos visto durante el estudio de lo que es el Yoga. Sabemos que se trata de una disciplina milenaria que está compuesta de 8 ramas. Por eso hoy vamos a ver la octava rama del yoga “Samadhi” (la supraconsciencia).

Para alcanzar esta octava y última rama del yoga, es preciso haber alcanzado exitosamente los niveles anteriores. El anhelo de todas las personas que se inician en el aprendizaje de esta disciplina es llegar a la cumbre.

Supraconsciencia, es la cúspide del conocimiento y dominio de la mente y del cuerpo según los yoguis Sutras de Patanjali. Es alcanzar el dominio completo de la meditación y poder conocer el Nirvana, el éxtasis, elevarse. Así como también integrarse como un todo al Universo Infinito para tomar consciencia de quienes somos.

Debemos saber que el yoga se originó en la India, y se fue extendiendo poco a poco hacia otras fronteras. Lugares donde fue sufriendo algunas modificaciones y la influencia de algunos sabios maestros estudiosos de la mente y del cuerpo.

Así pues Patanjali, la dividió en 8 ramas con sus respectivos nombres y funciones muy específicas y precisas en su objetivo con respecto al alcance y dominio de esta práctica. Allí se trata de separar lo que es real de lo que es una ilusión.

Vamos a citar a manera de repaso, muy someramente los nombres de las 8 ramas que componen el Yoga. Para luego adentramos en el estudio específico de la última y más importante de todas que es la que nos corona como yoguis consagrados, el Samadhi, Octava rama del Yoga.

Las ocho ramas que componen el Yoga

  • Código Social.
  • Código personal.
  • Posturas.
  • Control de la energía a través de la respiración.
  • Aislamiento de los estímulos externos.
  • Concentración mental.
  • Meditación.
  • Supraconsciencia.

Una vez que ya recordamos cuál es el nombre de cada una de las ocho ramas que componen el Yoga. Al igual que saber cuál es su función específica, vamos a proceder de inmediato a escudriñar más a fondo la función de la octava rama del Yoga, y la gran importancia de haber podido elevarse a estos niveles.

Samadhi octava rama del yoga

Una vez que se ha culminado el estudio y práctica de las siete ramas anteriores. Es cuando el yogui alcanza el nivel necesario para poder adentrarse en el estudio de la supra consciencia. Samadhi, Octava rama del Yoga, lleva a la persona a conectarse con el Universo de forma integral.

El asunto es, que no es que tú formas parte del universo, es que eres el Universo. Es algo así como querer separar el corazón de una persona, de ésta. Cada persona, cada humano, más aun cada ser viviente, cada planta, cada animal es un componente inseparable porque tiene vida.

En el caso de los humanos, existe además un componente especial que es la inteligencia. Ahora la consciencia en este caso, la vamos a estudiar como supra consciencia. Mediante el Samadhi, es que se alcanza la Iluminación. El cual es un estado anhelado por todos los que comienzan esta carrera espiritual. Al igual que física que comprende esta disciplina que se conoce como YOGA.

Para llegar a ser “Iluminado”, o gran maestro, (como lo fueron Jesús, Buda, Patanjali, Iyengar Indra Devi, Bikram  y tantos otros). Es menester muchos años de estudio, práctica y concentración para alcanzar la octava rama del Yoga. Los yoguis, no se hacen, se forman. Para lograr avanzar de una rama a otra es preciso dominarla y sufrir un proceso de transformación profunda.

Cuando hablamos de Samadhi, estamos reconociendo un estado profundo de concentración que eleva al yogui a estados de supra conciencia. El cual se alcanza mediante la meditación y la persona se identifica plenamente con el Universo como parte de un todo indivisible.

Se trata de un elevadísimo estado espiritual, sin embargo se pueden identificar dos tipos de Samadhi, vamos a ver cuáles son:

2 Diferentes tipos de Samadhi

Savikalpa Samadhi, es un estado de consciencia muy profundo que se alcanza mediante la meditación. No obstante no se logra separar lo real de lo irreal, es decir estos dos estados se pueden entrelazar y confundir entre sí. Pero cuando las personas logran profundizar mucho más y adentrase en el Universo, se comienza a preparar el camino hacia un estado superior y divino.

Hay que experimentar varios Savikalpa para entender los diferentes estratos y lograr feliz y finalmente un estado nirvico. Ya que en el estrato de Savikalpa, la persona puede dejar permear cierta conexión con el mundo real y falaz. Que es de lo que se está tratando de desnudar la persona para experimentar la plenitud de un Nirvana.

Nirvikalpa Samadhi, esto sí que es el estado Supremo y Divino producto de la concentración mental de un yogui. Aquí no existe la dualidad de dos estados que te conectan al mundo exterior, estás ahora en El Nirvana.

El Nirvikalpa, es una vivencia tan sublime y satisfactoria, que la persona se desconecta por completo de la realidad física. Aquí se desdobla por así decirlo de alguna manera inteligible, y su cuerpo pierde todo peso para levitar en el inmenso e infinito Universo.

Es una experiencia transformadora que les permite a las personas que logran alcanzar la octava rama del Yoga. Dejar de sufrir por dolencia alguna, tanto física como mentalmente. Pues las personas se despojan de todo lastre que mortifique el cuerpo o el espíritu.

El temor, la tristeza, la duda y todo sentimiento torturador, se miran y se perciben desde otro ángulo. Es decir, no dejan de existir estos sentimientos, pero se perciben de otra forma, el dolor está, sí allí está pero no me afecta a mí.

Experiencia de un Nirvikalpa en la octava rama del Yoga

Experiencia de un Nirvikalpa en la octava rama del Yoga

Beneficio de la experiencia de un Nirvikalpa

Cuando una persona logra sostener un estado de Nirvikalpa Samadhi por 21 días consecutivos, consigue la liberación de su espíritu. Allí se convierte en un Iluminado y anda por la vida sin ningún tipo de problemas, desnudo de toda contaminación.

El egocentrismo, llega a desaparecer por completo, no hay un “mío”, un “yo”, un “tengo” ni nada que te caracterice como a una persona individual. Formas parte de un todo que es el Universo al cual perteneces y no es posible o no cabe ni se percibe ningún sentimiento de posesión o de pertenencia.

Para que se pueda entender mejor, ni siquiera tus bienes materiales ni tus hijos ni tus experiencias son tuyas. Nada es de nadie, las cosas o las personas existen, son, están pero no son de nadie. Es un sentido de autopercepción de Brahama, de conciencia no dual.

Cuando una persona ha alcanzado éste, tan alto nivel de purificación espiritual, se le denomina como un “Jivanmukra”. Esto quiere decir que ha sido liberado en vida. No ha necesitado morir físicamente para alcanzar la paz, la total e infinita paz espiritual y física.

El alimento espiritual suprimen el hambre y la sed, las personas pueden estar sin ingerir alimentos. Y solo por razones de instinto de supervivencia se hidratan, pero no porque el organismo lo reclame. Se trata de un estado realmente supremo y divino donde todas las exigencias del cuerpo son ignoradas.

Llegar al Nirvikalpa, es una tarea de mucha constancia. Pues no todas las personas lo logran y solo los más espirituales y aplicados se llegan a convertir en ILUMINADOS. Pero deben recordar que querer es poder y si te empeñas lo lograrás para poder experimentar este estado de divinidad conocido como la Octava rama del Yoga “Samadhi” (La Supraconsciencia).

Séptima rama del Yoga “DHYANA”

Séptima rama del Yoga “DHYANA”

Antes de entrar en materia con la séptima rama del YogaDHYANA” (La meditación), debemos aclararles algunos conceptos básicos sobre el tema. En primer lugar comentarles que el Yoga es una disciplina legendaria cuyos orígenes se ubican en La India.

Continuando, les diremos que esta disciplina está constituida por ocho ramas. Y que Dhyana, es la séptima de éstas y es de la cual hoy se va a desarrollar este tema. La Dhyana se desenvuelve en base a la meditación del yogui.

Esta rama es tan importante como cualquiera de las seis anteriores. Y también tan importante como la octava y última rama que componen la estructura fundamental de la disciplina. Ya que cada una está direccionada hacia lo lograr un objetivo en particular. Y todas entre sí, le dan forma precisa a un todo universal.

Se considera que el Dhyana, es un método de respiración que tiene sus fundamentos en el budismo y el hinduismo. Por allá por el siglo VI antes de la era cristiana, Buda Gautama, fundó la conocida Escuela del Dhyana.

Esta escuela de meditación consideraba que solo mediante esta práctica se podía llegar a ser un gran iluminado. Un Iluminado, es lo que muchas personas de corrientes religiosas paralelas a la cristiana, consideraban que era Jesús de Nazaret.

Los que no lo reconocieron nunca como el mesías o el hijo enviado por Dios. Más bien sí le acreditaban el título de Iluminado porque reconocían que Jesús había traspasado los límites de lo normal.

Al realizar milagros, sanar enfermedades incurables como la lepra y la ceguera, resucitar algunas personas, fue tomando fama. Incluso lograr su propia resurrección, traspasar paredes, apaciguar las tormentas y caminar sobre las aguas. Jesús se convierte en un ser dotado de poderes muy especiales que lo catalogan como Iluminado.

Historia de la Dhyana

La Dhyana, como les comentamos al principio, tuvo su origen en La India, pero luego fue introducida en China, y es allí donde comienza a formar parte indivisible de todo lo que en sí encierra la doctrina o disciplina del Yoga.

En estas tierras, no menos legendarias y místicas, el Dhyana conforma por sí misma una escuela. La cual se conoce también como Escuela del Chan, que sería su traducción al idioma chino. Por la influencia del taoísmo, la práctica sufre algunas transformaciones.

El principal objetivo de esta escuela era proponer la meditación como único medio para llegar a la iluminación. Desde China, continuó extendiéndose hacia otras fronteras, de esta manera llegó a Corea. Donde entonces adoptó otra nomenclatura conocida como Seón, mientras que en Japón adoptó el nombre de Zen.

Hoy en día en todas partes del planeta, se practica esta disciplina como parte integrante de la Gran Disciplina que es el Yoga. Y que además viene a ocupar el séptimo lugar en las ocho ramas con sus correspondientes preceptos cada una. La cual es conocida definitivamente como el Dhyana del Yoga.

¿Cómo practicar el Dhyana?

Tomando en cuenta que el Dhyana es una forma profunda de meditación. Primero debemos concentrarnos para lograr su contenido en un ciento por ciento. Lo primero que se debe saber es que no se puede llegar a una efectividad plena de la noche a la mañana.

Es preciso mucha práctica para lograr educar la mente. Así logrará que se abra al dominio de este grado de concentración mediante la meditación. Se trata de un despertar de la conciencia que en la mayoría de los seres humanos está como en reposo.

El budismo y el hinduismo han marcado pautas para encontrar el camino hacia la iluminación. La meditación Dhyana, es la clave para que un individuo se sienta real. Así como también sentirse plenamente realizado como ser viviente del Cosmos.

En realidad todas las doctrinas de corte religioso, no cejan en la búsqueda de la conexión del ser humano con el Inmenso Universo, y que éste a su vez pueda comulgar con la divinidad universal.

Veamos pues que el Dhyana es el séptimo escalón de la doctrina y no se puede saltar, sustituir o ignorar. Cada una de estas ramas pueden tener alguna similitud y definitivamente que guardan una relación muy estrecha entre una y otra. Pero no hay que confundirlas, ya que cada una de éstas remas son bastante precisas.

Debemos tener muy claro además que no se pueden confundir los conceptos de concentración con meditación. Para poder meditar hay que concentrarse, y para meditar hay que estar concentrado, más estos términos tienen diferente significados.

De hecho la concentración es la base de la sexta rama de yoga, y mediante ésta es entonces cuando el individuo puede llegar a conocer la séptima rama que es la meditación.

¿Cuáles son las características más resaltantes del Dhyana?

Como quiera que mediante la meditación que es la base fundamental del Dhyana, es que se puede llegar a la Iluminación. Vamos a ver cuáles son sus principales aspectos que la caracterizan:

Características más resaltantes del Dhyana

Características más resaltantes del Dhyana

La perfecta comprensión

Se trata de comprender el sufrimiento como una de las grandes verdades del budismo. El ser humano no se puede deslindar en modo alguno del sufrimiento en ninguna de sus diferentes caras o facetas.

Se considera además que el deseo es el origen del sufrimiento. Ya que los individuos sufren por lo que no tienen o por lo que pierden. Así podemos entender que perder a un ser querido, la salud, bienes materiales o un proyecto de vida, causa sufrimiento.

La perfecta emoción

Se trata de evitar o no pertenecer al mundo falaz, es decir renunciar a todo lo mundano y a la vanidad. Y luego aceptar cualquier situación que se nos presente con la mayor naturalidad y la mejor disposición.

Actuar siempre de buena fe, no llevar la mala intención por delante. Ni mucho menos tratar de sacarle provecho a todo en perjuicio de los demás. Ser equilibrados en este sentido y darle el sentido correcto a todas las situaciones.

El perfecto hablar

No mentir, no calumniar ni difamar, no exagerar y rumorear de los demás, aplicar la compasión. No ser frívolos ni irrespetuosos.

Actuar con perfección

Se refiere a no cometer delitos en cuanto al sexo se refiere, no cometer adulterio, esquivar la lascivia, no robar (la inocencia de una persona). Tampoco cegar la vida de una persona ni atentar contra sus pertenencias.

Otros aspectos a considerar

Entre otros aspectos a considerar, tenemos el abstenerse del tráfico de personas o animales. La venta o tráfico de armas de guerra, abstenerse de todos los vicios.

Además no se debe cejar en la búsqueda de los cuatro Dhyanas que a saber son: Piti y Sukha, Dutiyajjhana, Tatiyajjhana y Cattuthajjhana.

La importancia del Yoga Dhyana

Como pudimos observar a lo largo del tema, una vez el yogui llegue a este nivel de meditación, entonces el mismo podrá reconocer que ha trascendido como ser humano. Ya que será por mucho, superior al común denominador u hombre de a pie.

Los yoguis que practican la séptima rama del Yoga, tienen en cuenta en todo momento cada uno de estos aspectos que ya superaron o superarán para así poder elevarse más y lograr la primera fase d la octava rama. Nivel al cual todos añoran llegar y muchos pocos lo logran.

Quinta rama del Yoga “PRATYAHARA”

Quinta rama del Yoga “PRATYAHARA”

Vamos a ver que contempla la quinta rama del yoga “Pratyahara”. Sabiendo de antemano que se trata de una de las ocho que la componen. El Pratyahara, se orienta hacia el aislamiento sensorial de estímulos.

Es nuestro deber hacer un breve recuento de esta disciplina milenaria. Pues, el Yoga tiene su origen en la India y se extendió poco a poco hacia los demás continentes. Hoy en día la práctica de Yoga se ha hecho rutinaria y cada vez cuenta con más yoguis por todas partes del mundo.

El Yoga es una disciplina que comienza con etapas muy simples y sencillas. Luego se va haciendo cada vez más intensa hasta lograr la etapa suprema. Aquí es donde el ser humano se conecta directamente con el Universo. Pero también se desprende de todo tipo de perjuicios para conocer el Nirvana.

Para llegar al dominio de esta quinta etapa es preciso haber asimilado anteriores que son: Yamas, Niyamas, Asana, y Pranayama. Luego se debe proseguir con el aprendizaje de la disciplina y alcanzar el conocimiento y dominio de las siguientes. Las cuales sabemos que son Dharana, Dhiana y finalmente Samadhi.

Características más resaltantes del PRATYAHARA

Vamos a concretarnos en el Pratyahara que es la quinta etapa y a conocer cuáles son sus características más resaltantes:

Pratyahara

El Pratyahara, se caracteriza principalmente por el aislamiento sensorial de estímulos. Es decir, que con el dominio de esta rama de las 8 ramas del Yoga, el individuo logra desprenderse del mundo que lo rodea. Dejando sus cinco sentidos corporales fuera de toda conexión con la mente y el espíritu.

La palabra Pratyahara, deviene de los términos sánscritos Praty que significa distancia, aislamiento o alejamiento. Y Ahara que significa alimento o todo aquello que se ingiere o se asimila a través del cuerpo o mente.

Sintetizando, el Pratyahara, significa alejarse de toda injerencia de carácter externo. También alejarse de todo cuanto pueda perturbar los estados divinos de la más suprema elevación espiritual. Se trata de destetar al ser humano de todo consumo externo que perturbe el éxtasis de lo elevado y divino.

¿Qué se conoce como Indriya?

Indriya es sin más ni más, la retirada de todos los sentidos corporales. Tales como el oído, el gusto, el tacto, el olfato y la vista. Es simplemente caer en un sueño profundo, muy profundo donde se vence todo dolor. Al igual que toda sensación que perturbe la paz del cuerpo, la mente y el espíritu.

Los sentidos sensoriales del cuerpo físico, se aíslan y se separan, dejando al cuerpo y la mente totalmente vacíos e incapaces de captar sensación alguna. Para lograr este estado, es necesario un grado de concentración muy elevada y atraer todos los sentidos hacia una sola región del cuerpo donde serán atrapados y amordazados por así decirlo de una manera inteligible.

En esta etapa de la práctica, se debe controlar el Karma. Para lo cual se deben someter a todos los órganos motores. Aquí la mente es sometida y retirada de toda intención malsana y se acalla, dirigiéndose hacia el interior.

¿Qué son las prácticas del Pratyahara?

Las prácticas son varias y controversiales en algunos casos, veamos algunas de estas:

En realidad una de las prácticas más consecuentes del Pratyahara, es el Pranayama. Esto se logra mediante mucha concentración. Aquí el individuo se va retirando de todo sentimiento externo, lo va atrapando y lo lleva hacia el interior.

Digamos que recoge toda conexión con el mundo y sus cinco sentidos que lo conectan a este. Luego los guarda en un arca impenetrable que se encuentra en el interior del mismo. Ya que así no tiene la más mínima posibilidad de aflorar mientras se mantenga el yogui en ese estado.

Se van cortando poco a poco todas las conexiones con los sentidos hacia el exterior. Y esto se logra por medio de la respiración, inhalando y exhalando muy lentamente, de manera prolongada, sostenida y lenta. De esta forma se va logrando el aislamiento de forma gradual.

Tenemos otra técnica para inducir al individuo en el Pratyahara. La cual se efectúa mediante ir reduciendo los estímulos físicos a su mínima expresión. Esto se logra canalizando los cinco sentidos hacia uno solo, por ejemplo la audición.

De esta manera la mente engulle ese único sentido que en realidad ha recogido a los otros cuatro y de esta forma se atrapan todos en uno. Toda la concentración se debe canalizar en un solo punto (en medio de las cejas). Este punto se conoce como Ajna Chakra, también este punto es lo que se conoce como el tercer ojo.

Esto se logra mediante la respiración y podemos comentarles a manera de ayuda algunas literaturas informativas como herramientas de apoyo:

  • Ayuverda y la Mente por David Frawler.
  • Los Yogas Sutras por Patanjaly.
  • Khedrup Norsang Gyatso y Ornamento de Acero por Gavin Kilty.

¿Qué personas pueden practicar Pratyahara?

Conociendo con antelación lo expresado en párrafos anteriores. Debemos deducir que para llegar a la práctica de la quinta rama del Yoga, la cual se conoce como Pratyahara. Primero se deben haber estudiado aprendido y practicado con suficiente destreza, todas y cada una de las cuatro ramas anteriores.

Por tanto, los yoguis en sus inicios son como niños pequeños que deben comenzar alimentándose con leche materna. Luego pasan a las papillas, seguidamente a los sólidos triturados y finalmente a los sólidos enteros donde tienen que masticar muy bien antes de tragar.

Toda disciplina tiene comienzos suaves que se van intensificando a medida que se van haciendo avances por etapas y estas etapas deben comenzar y cerrar un ciclo específico dentro de la disciplina.

Para culminar todas las ochos etapas que constituyen las ocho ramas del Yoga, es necesario tiempo y dedicación. Pero sobre todo perseverancia y un profundo deseo de lograrlo. Las personas que pertenecen, que en realidad son miembros activos de la disciplina del Yoga. Siempre deben observar a cabalidad, todas y cada una de las leyes componentes de cada etapa.

¿Por qué es bueno practicar Yoga?

Yoga es una excelente disciplina practicada por millones de personas en el mundo entero y trae consigo paz y armonía. También trae respeto por el ser humano, por los animales y por las plantas. Es decir, por todo aquello vinculado al planeta Tierra y más aún al  Universo.

Por qué es bueno practicar Yoga

Por qué es bueno practicar Yoga

Los practicantes de Yoga son personas alejadas de todo tipo de miseria humana, desconocen la violencia física y mental. Estos seres no toman venganza, no son golosos ni tienen apego alguno por las cosas materiales.

Los yoguis están desprendidos de todo sentido de pertenencia, para ellos nada pertenece a una persona en particular. Para ellos las cosas son del que las necesite realmente y por el tiempo que las necesiten.

De manera que así como el Sol brilla para todos, el agua de ríos y mares nos pertenecen por igual. Y el aire no nos lo pueden negar, así todo aquello que es de orden material debería ser para uso y usufructo de quien lo amerite transitoriamente.

Si el conocimiento y práctica de Yoga se le impusiera a todo el mundo como una ley obligatoria de cumplir. Sencillamente en el Planeta Tierra cesarán las guerras, la ambición de poder, las religiones y sus tabúes.

Pues así el hombre actuaría con más sensatez, por instinto como los animales, pero con inteligencia para canalizar sus actos. En resumidas cuentas el planeta y sus habitantes sería un verdadero paraíso. Es por esa razón que los practicantes de la quinta rama del Yoga Pratyahara. O que ya la lograron canalizarla, saben muy bien cómo vivir mejor en todos los sentidos.

Primera rama del Yoga “YAMA” El código de la conducta social

Primera rama del Yoga “YAMA” El código de la conducta social

Ya sabemos que el Yoga es una disciplina que se originó en La India. Y que además también viene desarrollándose y mutando desde hace algunos miles de años. Decimos que ha mutado, porque su práctica original ha sufrido algunas transformaciones. Por tal motivo hoy vamos a ver la primera rama del Yoga YAMA” el código de la conducta social.

Comencemos por aclarar que esta disciplina consta de 8 ramas específicas. Donde cada una de estas está destinada a atender aspectos del ser humano con respecto a su actitud frente a la vida y a la búsqueda de encontrar la paz interior.

Debemos también aclarar que los yoguis, o personas que practican Yoga, reciben múltiples beneficios. No solo para su salud física, sino también para su salud mental. Una persona que practique yoga, va transformándose poco a poco hasta convertirse en una persona integrada por completo al cosmos.

Entonces, teniendo en cuenta que el Yoga está subdivido en ocho ramas y cada una de éstas tiene su propio significado y sus propias atribuciones. Veamos cuáles son las principales características de la primera rama del Yoga YAMA” el código de la conducta social.

El YAMA y sus principales características

La primera rama del Yoga YAMA” el código de la conducta social se caracteriza por exaltar dicha conducta en personas. Por eso vamos a ver todo lo relacionado con esa conducta social de quienes practican Yoga. Así como también saber cómo les afecta para bien, tanto a ellos mismos como a las personas que los rodean.

Según Patanjali, esta primera rama del Yoga, es lo que hace que las personas que lo practiquen logren un verdadero equilibrio con la sociedad. También ayuda con la conducta que ellos observan a medida que van adentrándose más con sus meditaciones y ejercicios o posiciones corporales.

Esto permite que las personas se integren por completo al Universo. Si tomamos en cuenta que la palabra Yama, se deriva de Yam, que a su vez significa “reprimir”. Nos damos entonces cuenta de que se trata de abstenerse de realizar o percibir algunas actividades tal y como las demás personas las perciben.

La abstinencia por su parte incluye ayunos, abstinencia sexual, votos de pobreza y tantas otras cosas más. Estás harán que las personas finalmente llegan a elevarse espiritualmente a extremos impensables, llegando a tocar lo sublime. Así como también lo puro y lo espiritual para poder percibir lo inmaterial y unificarse con todo el universo.

Esta disciplina en su versión la primera rama del Yoga YAMA” el código de la conducta social. Incluye un desprendimiento de todo lo material, de las cosas banales y de todo tipo de egoísmos, rencores y ambiciones. El Yama es considerado como una doctrina o conducta que transforma a las personas sin distingos de raza. Tampoco el sexo, edad, nacionalidad ni nada que no tenga que ver con la pureza del espíritu.

Las yamas no son mandamientos ni leyes que se tienen que cumplir con carácter de obligatoriedad. Aquí las personas se van transformando de manera voluntaria, adquiriendo conciencia y moldeando sus pensamientos voluntariamente casi sin darse cuenta.

Los cinco códigos morales del Yama

El Yama, como una subdivisión de la primera rama del Yoga YAMA” el código de la conducta social. Consta de cinco preceptos que deben cumplirse a cabalidad para que esta disciplina se desarrolle como debe ser. Estos cinco preceptos componen la esencia del nuevo comportamiento que debe ir adquiriendo la persona que desea ejercer una conducta cónsona con su aprendizaje.

A saber son cinco estos componentes y vamos a describirlos detalladamente:

Ahimsa

Se refiere a la no violencia, los yoguis jamás agreden a otras personas. Ni aún en circunstancias extremas en que se pueda justificar la defensa propia. Un practicante de Yoga avanzado, evita la violencia, corre, esquiva o simplemente, permanece inmutable ante cualquier agresión. No le importa que lo tilden de cobarde, esto de alguna manera desarma al agresor.

La no violencia no queda limitada a los golpes, los puntapiés, las puñaladas o los tiros, la no violencia incluye la agresión verbal. Jamás se debe responder con sátiras o con insultos a quien nos agrede verbalmente. Por el contrario, se debe guardar silencio y solo si se le da la oportunidad, se pueden defender.

Satya

Esta subdivisión de la primera rama del Yoga YAMA” el código de la conducta social. Se refiere a la veracidad de las palabras donde no se debe mentir bajo ninguna circunstancia. Ya que en el Yoga no existen las mentiras a medias, las mentiras blancas o las mentiras piadosas. Mentira es mentira y la verdad debe ser absoluta.

Aún en los casos extremos se debe hablar siempre con franqueza aunque esto implique la posible aplicación de un castigo. No se le debe mentir a los niños con respecto a un tal Santa Claus que trae juguetes desde el Polo Norte, pronto lo cuestionarán y verán que trae los mejores juguetes, no a  los que se portan mejor, sino a los que más tienen.

Tampoco  se debe mentir para proteger a alguien o para evitar un sufrimiento mayor al que ya puedan estar pasando en caso de alguna enfermedad.

Asteya como la tercera de los cinco códigos morales del Yama

Asteya como la tercera de los cinco códigos morales del Yama

Asteya

Respeto hacia la propiedad privada, las personas deben aprender a respetar lo ajeno, lo ajeno no se toma prestado sin permiso, no se usurpa ni se quita a los demás. Este principio es con carácter de absolutismo, nunca ni por ninguna circunstancia se debe tomar lo que no nos pertenece aún en casos de extrema necesidad.

Esto incluye la codicia o la envidia, no debemos codiciar las cosas materiales ni la belleza, ni la inteligencia ni nada que no nos pertenezca. Tampoco se debe robar conocimiento, comisiones ni ninguna clase de información, mucho menos el amor de otra persona.

En resumidas cuentas, lo ajeno se deja quieto donde está, debemos ser conformes con lo que tenemos. Y si queremos algo más debemos esforzarnos por conseguirlo honestamente y con trabajo. Por eso se debe tener en cuenta la primera rama del Yoga YAMA” el código de la conducta social. Así podrás saber que las cosas que haces están bien hechas.

Brahmacharya

Este precepto se refiere al control de la energía, de todos los fluidos incluyendo el semen. Tiene que ver con el celibato parcial o controlado, y además con la continencia en todos los sentidos. Las relaciones sexuales deben ser placenteras, pero no egoístas, se debe procurar dar y obtener placer. Pero que sea sanamente, sin excesos, sin promiscuidad y con el mayor respeto hacia la pareja y hacia uno mismo.

El sexo es un regalo del universo y no se debe maltratar ni desperdiciar. Pues tiene un fin que es la procreación y la satisfacción de la pareja. Además es divino en toda la extensión de la palabra y no debe ser deformado ni ultrajado.

Aparigraha

Esto implica apartarse de la codicia, de la avaricia y de toda suerte de amor por acumular riquezas. Solo debemos contar con lo necesario, el lujo y la sobre abundancia, no son bien vistos en la primera rama del Yoga YAMA” el código de la conducta social.

Debemos compartir en todo momento y no ambicionar grandes riquezas que solo nos traerán la preocupación de cómo conservarla y no podremos llevarla con nosotros cuando partamos. Las personas deben aprender a desapegarse de lo material y vivir solo con lo que vamos necesitando día a día.

Todos necesitan una vivienda, no tiene por qué ser muy lujosa. Y en cuanto al tamaño, debe ser justo del tamaño que la necesitemos según el núcleo familiar. Igual sucede con los vehículos, con el mobiliario, con los artefactos eléctricos y con todas las cosas materiales como la ropa y el calzado.

Este precepto induce a vivir con modestia, sin lujos extremos y con amor para compartir todo lo que tenemos en un momento dado sin egoísmos y sin envidia por lo que puedan tener otras personas.